menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Semana muy Santa

7 0
08.04.2026

Paso de La Piedad de la cofradia de Santo Tomás de Aquino, a su salida del convento de Santa Clara. / B. Ramon

Por fin termina la Semana Santa. Procesiones, incienso, vírgenes que lloran y gente que sin pisar una iglesia en todo el año, de repente se emociona viendo pasar un Cristo por su calle. Nos reímos de los terraplanistas. Nos escandaliza que alguien crea que las vacunas llevan chips, que nos gobiernan reptilianos o que Walt Disney sigue congelado. Pero nos parece de lo más normal que millones de personas crean en Dios y en relatos que no resisten ni la pregunta más simple. Nadie hoy cree en Zeus ni en Hera, pero durante siglos también fueron verdades absolutas. Historias que explicaban el mundo, calmaban el miedo y daban sentido a lo inexplicable.

Se supone que el mundo avanza. Más ciencia, más conocimiento, más respuestas. Y, sin embargo, da la sensación de que en lo religioso vivimos una regresión extraña. Cada vez más rostros conocidos hablan sin complejos de su fe. Artistas que antes representaban el exceso, la ruptura, el «sexo, drogas y rock and roll», ahora se nos vuelven místicos. Pero no místicos en plan yoga y tantra, ¿no? ¡Místicos católicos! Y ahí es donde algo chirría. A veces, me da por pensar que hay algo más detrás de esta nueva oleada de fe mediática. Que alguien ha decidido que conviene volver a hablar de Dios. Que conviene recuperar ciertos discursos. Que conviene que algunos rostros conocidos lo normalicen.

Rosalía, Tamara Falcó, el otro día Ylenia Padilla en la tele diciendo que Dios la había salvado, Nachter en redes sociales e incluso Justin Bieber hablando abiertamente de su fe. Cada día son más. Me parece muy curioso. Y toda esta oleada de fe coincide con la subida de la extrema derecha, que ya no es marginal. En la última década ha crecido hasta niveles que hace unos años parecían impensables. ¿Casualidad? La historia ya nos ha enseñado que la propaganda siempre encuentra su canal. En la Alemania nazi, Joseph Goebbels se encargó de que cada hogar tuviera una radio para poder escuchar bien la ideología nazi. Hoy no hace falta repartir aparatos. Tenemos a famosos, influencers y algoritmos haciendo el trabajo. Que Dios nos asista.

Suscríbete para seguir leyendo

Obligan a la Seguridad Social a pagar una pensión vitalicia a una trabajadora con fibromialgia y depresión en Mallorca al reconocer su incapacidad absoluta

Multan al piloto de un dron que sobrevoló la Catedral de Mallorca durante un acto con la reina Sofía, Prohens y Armengol

Un camarero fijo discontinuo de Calvià demanda a su empresa por despido improcedente al no llamarle al inicio de temporada

La filóloga Bárbara Montoya investiga 300 cartas de mujeres del siglo XVII en Mallorca: 'Muchas pensaban que sus textos desaparecerían, pero se han conservado hasta hoy

Palma tramita cinco grandes desarrollos urbanísticos que sumarán más de siete mil viviendas

Condenado un banco por decir que una clienta era morosa aunque no debía nada

Un prostíbulo de Palma, sancionado con miles de euros por permanecer abierto durante la pandemia de covid-19

Llama la atención, 8 de abril de 2026

La viñeta, 8 de abril de 2026

Cada vez menos felices

Artemis II y la épica

El ConectaBalear Manacor se lanza a por la liga

Epstein y los científicos


© Diario de Mallorca