El Papa en una España diferente
Creado: 30.06.2026 | 08:51
Actualizado: 30.06.2026 | 08:51
El Papa ha venido de visita a España, tanto para saludarnos, darse un baño de multitudes, bendecir lo que haga falta, intentar remover conciencias poniendo de manifiesto que debemos amarnos como hermanos (como buenos hermanos, no como Caín y Abel), hacer el amor y no la guerra, ser buenos incluso con los malos, cumplir con los santos mandamientos de Dios y de su santa Madre Iglesia y recordándonos que somos el «Faro de Occidente», una «Unidad de destino en lo universal» y «El reservorio de los valores cristianos del mundo». Spain is different, no cabe la menor duda. Todo ha salido a la perfección, la organización, el protocolo, el espectáculo (en algún momento pensé que iba a aparecer el Pepe Isbert de Bienvenido Mister Marshall) y la respuesta del pueblo, incluido el despliegue policial de protección del invitado especial. Una vez más España sorprende al mundo.
El éxito de tal visita ha superado las mejores expectativas y pronósticos al respecto. El Papa, que es jefe de Estado del Vaticano, Santo Padre, jefe Espiritual de una Religión de implantación mundial y con vocación de convertir al resto de la humanidad a la misma desde el principio de su andadura, constituyen, sin duda alguna, unas buenas cartas de presentación, unas credenciales extraordinarias. No creo, sin embargo, que el éxito, la aclamación fervorosa, arrobada, sistemática y reiterativa, viniendo o no a cuento, se deba únicamente a la irradiación que emite la propia persona. Creo que lo más importante de todo ha sido el mensaje, mucho más que el mensajero, pero........
