Salseo, palabras y silencios
Comentaba el otro día Lucía Méndez el insólito numerito de Sumar antes del Consejo de Ministros y que no se había visto nada igual en la historia parlamentaria. Esos ministros que van obteniendo la suma de cero votos en las sucesivas elecciones a las que se presentan, cuya lideresa, dimitida de la dirección pero no del gobierno, aliña sus labores ejecutivas con viajes lujosos y saraos gratis, se comportaron como estudiantes universitarios en aquellas insoportables asambleas en que salía lo que ellos querían o no había manera de levantarlos del vestíbulo.
Algunos de esos eternos adolescentes son ahora ministros, aunque el número de españoles a los que representan no se corresponde en modo alguno democrático con el poder de bloqueo que esgrimen. Al fin, Sánchez, que necesitaba desesperadamente que las medidas para paliar los efectos de la guerra salieran adelante, las partió en dos decretos, intuyendo que cederá lo que sea, y bienvenidas esas cesiones, a Junts, como ya ha ocurrido, pero que lo del salseo con los de la izquierda a la izquierda de la izquierda, no saldrá.
Entonces Yolanda se ha puesto toda locatis a animar a los españoles a manifestarse y presionar en la calle, con voz engolada pero urgente, y a los sindicatos de inquilinos y a los inquilinos de no importa qué puerta, a la calle todos, que ha vuelto a las manifestaciones de su juventud, que tampoco es para tanto, que ya vimos a un presidente de gobierno animara la gente a parar la vuelta ciclista, así que qué importa otra vicepresidenta activista contra la oposición, que se trata de romper tradiciones como que la oposición se manifieste contra el gobierno y no al revés.
Habla Díaz y calla Sánchez ante esa noticia o bulo atroz de que el gobierno asesino de Irán le felicita y pone su cara en los misiles que piensa lanzar contra Israel. Y pierde la ocasión de desmentirlo, si es fake, él que tanto lucha contra el fango, y exigir alto y claro que en esa guerra ilegal e inhumana la propaganda proiraní al menos no utilice su imagen en proclamas asesinas.
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