Presidentes y aduladores
Contaba Juanma Moreno en El Hormiguero que, al conocer a Pedro Sánchez de joven, le encontró un punto de altivez -el dardo en la palabra- y poca empatía, aunque en su talante cortés el andaluz le disculpó por su atractiva presencia física. Una discrepa no en que el presidente fuera guapo que lo era sino en que serlo lleve aparejada la presunción. Guapo y mucho más que Sánchez es Oliver Laxe y tiene el buen gusto de no creérselo o hacer como que no se lo cree. Lo que ocurre es que es fiel a sí mismo, dice lo que piensa........
