Mancebía, templo y Zara
21 de junio 2026 - 03:09
Auna allegada he escuchado atreverse con Ojos verdes. Poco reparé en los detalles de la letra inmortalizada por Miguel de Molina, que tuvo que irse de España, y morir en Buenos Aires. Faraón de la copla desde los años 30, versionó otra turbulenta tonadilla, que hoy sería objeto de un estigma más woke que clerical, La bien pagá. Ambas, sobre la prostitución, y su menester para hombres a salvo. Mientras no estuvo censurada, Concha Piquer popularizó Ojos verdes, que comienza con una frase turbadora: “Apoyá en el quicio de la mancebía”. Tardé en saber que eso era una casa de putas.
Hace unos días, paseando por la patria de la mujer........
