Nacionalismo de izquierdas: historia, presente y futuro
El nacionalismo de izquierdas cuenta con una significativa trayectoria histórica en Canarias. No solo por haber sido la primera expresión social, política y electoral del espacio de obediencia canaria en la segunda mitad de los años setenta del pasado siglo, en el comienzo del periodo democrático, cuando la inmensa mayoría de lo que luego serían las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC) -fuerza mayoritaria en la posterior construcción de Coalición Canaria- estaba entonces plenamente integrada en la centralista y conservadora UCD. También, y no es menos importante, por desarrollar un papel determinante en las movilizaciones laborales, en favor de los servicios públicos, contra el militarismo o en la defensa de nuestro territorio y medio ambiente. Así como por el fructífero trabajo desarrollado en las distintas instituciones y dirigido a la permanente defensa del interés general y a la mejora de la calidad de vida de la gente.
Su compromiso y sensibilidad social nunca fue un invento ni una pose electoral. Forma parte de sus raíces, de su ADN. Forjado en las luchas de los aparceros y aparceras, del movimiento vecinal o de los trabajadores y trabajadoras de los más diversos sectores, del portuario al transporte pasando por la hostelería y el turismo o el mundo rural. Impulsando, además, una parte significativa del sindicalismo más combativo. Comprometido siempre con la transformación social de esta tierra.
Un nacionalismo para la mayoría social
Un nacionalismo en sus comienzos casi en exclusiva de carácter autodeterminista (primero con PCU, posteriormente, con más peso electoral, con la UPC, clave en la municipalización de las guaguas en Las Palmas de Gran Canaria). Pero en el que también estaban organizaciones autonomistas, especialmente Asamblea Canaria. Un espacio que entendió lo esencial de los cambios democráticos y del autogobierno que se estaban produciendo, pese a las limitaciones iniciales que suponía que las derechas canarias impusieran la vía del 143 en lugar de la del artículo 151 de la Constitución; una decisión que llevaba implícita la imposibilidad de que el Estatuto fuera sometido a referéndum.
Entendíamos ayer, y entendemos hoy, que el autogobierno no solo debe ser útil para que esta tierra tenga........
