Santa Cruz de Tenerife ante el reto de su símbolo más difícil: de la piqueta a la pedagogía crítica
El debate sobre el conjunto escultórico de Juan de Ávalos en la avenida de Anaga ha alcanzado su punto de máxima tensión política, un reflejo del clima general que asola nuestra esfera pública. El Ministerio de Memoria Democrática ha instado a su retirada definitiva, un ultimátum que ha puesto a Santa Cruz en una encrucijada crucial. Ante este escenario, la tentación de la demolición -la opción de la “piqueta ciega”- choca frontalmente con la necesidad de evolucionar como sociedad madura. Pero el desmantelamiento invisible y el olvido no son la única solución; existe una tercera vía de enorme calado democrático: la conservación crítica y museística.
LA EVOLUCIÓN INTELIGENTE
La polarización que envuelve este debate, reduciéndolo a una lucha tribal entre partidarios de la “retirada inmediata” y defensores de la “conservación inmutable”, es un reflejo de un primitivismo regresivo. Esta lucha por defender “mi razón” o “mi ideología” por encima de todo es infructuosa y estéril. Si miramos a la propia evolución natural, vemos que esta no destruye lo anterior para avanzar, sino que lo conserva y perfecciona. La teoría del cerebro triuno de Paul MacLean nos enseña que el encéfalo humano actual está........
