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El partido más largo: Adela Gil Buscalioni

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06.07.2026

El Ayuntamiento de El Sauzal concede a la extenista profesional Adela Gil Buscalioni el premio por una “Trayectoria Histórica” en la V Gala del Deporte celebrada el miércoles 24 de junio en el Auditorio del municipio.

En la pista número 1 del Complejo Deportivo de El Sauzal hay un árbol que siempre da sombra. Algunas veces se hace de rogar, pero, en general, se muestra generoso y, en los días especialmente calurosos, es capaz de bajar varios grados la temperatura de esa parte de la cancha. El árbol actúa como un refugio donde siempre refresca o donde acudir corriendo a resguardarse de la lluvia. No se sabe quién lo plantó justo en ese rincón y cómo ha logrado crecer sano y fuerte, con sus ramas verdes que miran hacia el mar. No se sabe, pero no importa, porque gracias al árbol siempre hay un lugar para el descanso, un lugar para sentir la brisa fresca, para respirar el aire que alivia y reconforta. Gracias al árbol, el cansancio se olvida y el calor se deshace como si el mar se acercara con su temperatura perfecta y se adueñara de la cancha. Adela es como el árbol.

El pasado 24 de junio Adela Gil Buscalioni, extenista profesional y actual profesora de tenis en el Complejo Deportivo de El Sauzal, recibió el premio a una “Trayectoria Histórica” por un “proyecto firme, que apuesta por la enseñanza, la formación y la transmisión de valores”, y en el que “su compromiso diario y su fidelidad a una forma de entender el tenis ha sido una garantía de calidad durante toda su trayectoria”. El presentador de la Gala habló también de dedicación y entrega, y de haber conseguido crear un espacio cuyos protagonistas son el esfuerzo, el respeto y la constancia. Estas palabras sonaron en el aire con todo su peso porque, en estos tiempos efímeros en los que prima la urgencia y la inmediatez, hablar de empeño y tenacidad no resulta sencillo, por más que la pista central de Roland Garros se empecine en recordarlo. Por eso es importante escribirlo, para que el eco perdure, para que ese espacio que Adela Gil ha logrado construir, adquiera su valor, porque no se trata únicamente de un espacio exclusivo para el tenis, sino para todo lo que el deporte significa, que es desconexión y bienestar, pero también superación, trabajo, tesón y sacrificio y todas esas cosas que pertenecen a la vida.

Que el deporte es “cosa de hombres” es una afirmación retrógrada que afortunadamente pertenece al pasado, sin embargo, en contra de lo que pudiera parecer, forma parte de un pasado muy reciente en términos históricos, sobre todo, si tenemos en cuenta que las primeras mujeres que compitieron en unas Olimpiadas lo hicieron en 1900 (participaron 22 y en disciplinas “socialmente aceptables” como el tenis y el golf), o que la primera mujer que, entre insultos y empujones, corrió el maratón de Boston, lo hizo en 1967. En fin, antes de ayer, diría cualquier historiador que se precie. También antes de ayer, es decir, en la España de los setenta, el tenis femenino aún no gozaba de prestigio ni de especial reconocimiento. Al contrario, se movía entre el impulso de los torneos nacionales de los clubes y la escasa proyección internacional a causa del predominio masculino y, sobre todo, de la falta de apoyo estructural y de una actitud conservadora que impedía el avance de las mujeres en este........

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