La justicia
Cuenta la historia que no siempre la justicia tiene razón. Y en ese aserto se detuvo José Rodríguez para poner cada piedra en su lugar. Arguyó que eso del robo que se le imputaba era una exageración y un infundio. Pues el dinero existió, estaba donde estaba pero las manos que lo tocaron no eran sus manos. Luego… El juez fue taxativo. Cierto que sus manos no fueron las protagonistas del desfalco; sí es cierto y probado, sin embargo, que usted fue el beneficiario. ¿Se prueba?, preguntó. Sí, acusó, usted el afectado, fue el depositario de lo que la mano inocente sacó del lugar donde se encontraba. A lo que se defendió el culpado. Dijo: la justicia es la piedra angular........
