La guerra de Trump contra Irán y Europa
La guerra de Irán ya se ha convertido en una crisis energética global. El foco de las bombas en Teherán no cesa, pero ha girado hacia un angosto canal de 30 kilómetros de ancho, por donde circulaba la quinta parte de todo el petróleo que se consume y el 30% de gas. La guerra de Irán es también la guerra de Ormuz, la primera abarca una región, la segunda es ya una guerra mundial.De manera que ya estamos donde más temíamos, en las aguas negras del petróleo, adonde nos ha empujado con los ojos vendados Donald Trump, el aprendiz de dictador que, en un año, con sus malas artes, ha destripado las cuadernas del barco, de este mundo, y nos ha conducido a la boca del lobo. Oriente Medio puede ser su tumba política, pero ya es nuestra mayor desgracia.Mientras, Europa, desnortada, discute sobre las reglas del orden y el desorden internacional. Von der Leyen se alinea con Trump y abraza la guerra sin pesares de su parte; António Costa, con más luces, le enmienda la plana: Europa no es el sumidero de los detritus del americano, y está obligada a acatar el derecho internacional, que es su razón de ser. Es que la guerra de Irán, de la que hablaremos el resto de nuestras vidas, está siendo, también, una guerra contra Europa. Y Europa ni lo vio venir. Estas líneas van de eso,........
