Canarias al otro lado del océano
Los hermanos de mi abuela partieron a Cuba con una sola maleta. Siempre que pienso en ellos me pregunto qué se puede guardar en una maleta cuando uno sabe que deja atrás su casa, su familia y la tierra en la que ha vivido hasta entonces. Supongo que ropa y algunas pertenencias. Lo demás -los recuerdos, los afectos, los miedos y las esperanzas- tuvo que viajar dentro de ellos. Aquella fue la realidad de miles de familias canarias. Hubo una época en la que estas islas no podían ofrecer a todos las oportunidades que necesitaban y muchos tuvieron que buscar al otro lado del océano el futuro que aquí parecía inalcanzable. Se marchaban con poco equipaje y muchas esperanzas, dejando atrás a sus padres, a sus hermanos, a sus amigos y a una tierra que seguía formando parte de ellos incluso cuando desaparecía en el........
