Ley de primos
02 de octubre 2026 - 03:07
Desde que se jubilaron —año arriba, año abajo— a comienzos de la presente década procelosa, raro es el día en que no se pueda ver a los cuatro amigos del asa sentados entre las diez y las doce de la mañana a la misma mesa del Quiosco Amalia arreglando con saliva el mundo en torno a los restos del desayuno y el colofón del americano cargadito de licor y polvoreado de canela. Mi colega Prudencio Cotilla Malsín los tiene más que calados. Como que sobrellevó con estoicismo las desabridas bufonadas de estos cuatro fantasmas cuando era interno de La Salle-Chocillas en los años en que el Bachillerato Unificado Polivalente estaba aún en mantillas. Gracias a la copiosa fuente de los........
