No al reduccionismo de la fe
1.
Uno enfatizaría que estamos ante otra bravuconada de un líder que se cree el emperador del mundo, y no admite que alguien lo cuestione.
Otro puntualizaría que se trata de una distracción más, como lo es la misma guerra contra Irán, para alejar la atención de las complicaciones que él tiene en el escándalo Epstein.
Un tercero afirmaría que así es como se hace política en estos........© Detona
