La paradoja del emprendedor: ¿Quieres tenerlo todo o hacerlo todo?
Ya saben, de esos que te hacen pensar en la vida, en el trabajo y en si tu oficina está teniendo un mejor o peor día con tu ausencia.
Lo que no me esperaba es estar rodeado de titanes empresariales.
Gente que no solo dobla mi edad, sino que también me dobla en historias de éxito, fracasos y – por supuesto – en canas (¡perdón, era el toque cómico!).
En estas semanas, he notado que todos compartimos un punto en común: la admiración por el fundador de la institución (Carlos Llano).
No porque haya amasado una fortuna (que seguro sí), sino porque su legado va más allá de números y balances.
Es el tipo de persona que, en una escuela de negocios, logró algo extraordinario: ser recordado no solo por su ingenio empresarial, sino por su humanidad.
En una clase de “Política de Empresa” – ya saben, donde aprendes a navegar los mares turbulentos de las oficinas sin hundir el barco – apareció una frase suya que me dejó pensando.
La frase, que bien podría estar tatuada en la espalda de un monje zen o en la camiseta de un coach motivacional, dice así:
“Los individuos que hacen lo que sea........© Detona
