El 18 de los 2
Te dicen “eres el mayor” y asumes, con la inocencia de quien estrena puesto sin capacitación, que eso significa que tienes la obligación de enseñar, corregir, guiar y (en el mejor de los casos) impresionar.
Te vistes de autoridad como si fuera tu uniforme de trabajo.
Y ahí, precisamente ahí, es donde casi todos la regamos.
Yo crecí admirando a Peyton Manning.
Quarterback de los Colts por catorce temporadas, luego de los Denver Broncos, dos Super Bowls, cinco veces MVP de la NFL, miembro del Salón de la Fama de la NFL.
El tipo que transformó el oficio de lanzar un balón en algo que parecía arte en movimiento.
Lo vi jugar desde niño y fui aprendiendo de él no las lecturas de defensa, sino algo más profundo.
Hace unos días leí algo que me paró en seco.
El número 18 de Peyton Manning no era suyo.
Era de Cooper.
Su hermano mayor.
Wide receiver All-State en la preparatoria Isidore Newman de Nueva Orleans, el que lanzaba rutas perfectas con Peyton (entonces........
