Ya llegó el primer verdor —la prima vera—, pero no se siente igual
Quienes hemos vivido muchos años aquí aprendemos a reconocerla:
El aire se vuelve más cálido, la luz más intensa y la vegetación se transforma con nuevas hojas y flores.
Se intensifican las alergias, aumenta la actividad de los polinizadores y aparecen los primeros episodios de calor intenso.
Al recorrer nuestros ecosistemas, puedo ver los signos inequívocos de la estación:
El palo blanco renueva sus hojasLa hierba de potro florea, la anacahuita despliega sus flores blancas y el mezquite inicia su floración, aumenta la presencia de polinizadores y todo ello llena el entorno de color.Hay algo profundamente valioso en poder presenciar cada nuevo ciclo.
Al menos a mí me genera una sensación difícil de describir con precisión:
Una mezcla........