La vida sigue igual
Todavía resuenan los ecos de la comparecencia institucional del martes en los oídos y mentes de quien (por obligación o por gusto) haya desmenuzado su contenido. Cuanto más se profundiza, mayor es la sensación de que esta cita es un mero trámite para los ponentes, en absoluto una preocupación. La primera temporada de esta directiva se saldó con un aprobadillo raspado y como era la primera se optó por conceder un margen superior en vez de sacar excesiva punta a los fallos cometidos. No obstante, ya se percibió cierta elasticidad en la asunción de responsabilidades porque errores en la gestión hubo, y flagrantes. Llegaron luego tiempos de vino y rosas, de goles y Europa, de fútbol vistoso y fiabilidad, encima se ganó una Copa.
Un bienio para enmarcar que no solo ha carecido de continuidad, sino que desembocó en una campaña ardua, lamentable, deprimente. Ante realidad tan obvia, en la hora de la rendición de cuentas, se ha puesto de manifiesto que en los rectores del club prevalece el déficit de autocrítica, entendida esta como........
