La palanca de Arquímedes: Sener x70
Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. La máxima atribuida a Arquímedes de Siracusa sintetiza mejor que ninguna otra la esencia de la ingeniería Sener: la capacidad de transformar la realidad a través del conocimiento aplicado.
El grupo de ingeniería y tecnología Sener fue fundado por los hermanos Enrique y José Manuel de Sendagorta Aramburu y la sociedad bilbaina Erhardt y Compañía en 1956. De la combinación de sus iniciales, Sen Er, surgió el nombre Sener. Sin recursos naturales ni una ubicación geográfica privilegiada sus fundadores encontraron su punto de apoyo donde siempre ha estado la verdadera palanca del progreso: en el talento humano y en la voluntad de anticiparse al futuro.
Setenta años después, Sener es un grupo internacional de ingeniería con más de 4.500 profesionales y presencia en 18 países. Su radio de acción se amplía a sectores tan diversos como el espacio y la defensa, la energía, las infraestructuras de movilidad y los centros de datos, y donde el conocimiento técnico avanzado se integra en servicios digitales para dar valor a los clientes en sus entornos operativos. Sin embargo, lo verdaderamente reseñable no es la magnitud de lo construido, sino la coherencia del hilo conductor que lo atraviesa todo: la obsesión por innovar antes de que el mercado lo exija.
El buque como laboratorio del futuro
Sener nació como oficina técnica naval, diseñando buques en un Bilbao que aún olía a carbón y acero. Los primeros encargos, los buques Sierra Madre y Sierra María, eran proyectos de astillero que cualquier ingeniería de la época podría haber acometido. Pero en Sener habitaba algo diferente: la convicción de que la tecnología no era un medio, sino el fin en sí mismo.
Esta convicción cristalizó en 1965 con el nacimiento de FORAN, acrónimo de formas analíticas, un software concebido inicialmente como herramienta interna para resolver problemas de diseño y producción naval en plena transición hacia la era informática.
Hasta la aparición de FORAN, la definición de las formas de un barco requería procesos largos y complejos: dibujos sucesivos, cálculos manuales y plantillas físicas a escala real. Lo que Sener logró fue describir matemáticamente las superficies del casco, automatizar los cálculos hidrostáticos y generar con gran precisión toda la información necesaria para el diseño. Un salto tecnológico de........
