Al régimen le sobran las malas intenciones
LA HABANA.- Mientras, por un lado, el régimen castrista va persiguiendo ayudas internacionales con el pretexto de preservar la flora y fauna, por otro, según un reporte reciente de la Guardia Costera de los Estados Unidos, trafica combustible escondiéndolo en los depósitos para el lastre en embarcaciones no aptas para ese tipo de carga, con el riesgo de vertido contaminante que implica esa práctica, amenazando a decenas de comunidades costeras en el área y los ecosistemas marinos.
Los mismos defensores de la telaraña de offshores, impagos, nepotismo y corrupción que envuelve al castrismo ya han salido a justificar semejante atrocidad con la letanía del “bloqueo”, y esgrimiendo un “derecho a defenderse y buscar alternativas” ante el “cerco imperial”. Es bajo ese tipo de argumento que el régimen se escuda para peores atrocidades (como las constantes violaciones de los derechos humanos más elementales), siendo el victimismo la carta favorita de la dictadura para siempre salirse con la suya.
Hablamos del mismo régimen que cuando, por un lado, desplazaba poblaciones enteras y expropiaba a campesinos con el argumento del cambio climático y el “programa de Gobierno” que han denominado “Tarea Vida”, por la otra agregaba parcelas a la Cartera de Oportunidades para ofrecerlas a empresarios extranjeros que quisieran arriesgar su dinero lo mismo en la prospección petrolera que en la construcción de resorts de lujo, campos de golf, cotos de caza y zonas de pesca submarina, parques acuáticos y “fincas agroecológicas”. Todos son operados por GAESA en esas mismas zonas costeras, áreas de cultivo y reservas de la biosfera tan “hábilmente” custodiadas por la Empresa Flora y Fauna (el principal negocio de la familia de Guillermo........
