“Vendo diez libras de necesidades”
LA HABANA, Cuba ― Quiero contarles de un grito que escuché ayer. Fue un grito poco común, quizá más alto que otros gritos, probablemente un poco más exagerado que otros reclamos que se hacen en alta voz y en esta isla en la que se habla a grito pelado. Al principio creí que no era más que un anuncio comercial lo que escuchaba, pero ellos se perdieron de la isla por decisión castrense y castrista.
El grito salió de la garganta de un vecino del barrio y resultaba muy parecido a los anuncios comerciales, esos que desde hace mucho tiempo desterró Fidel Castro de nuestras vidas para que no estuviéramos al tanto de todo lo que nos perdíamos, para que no supiéramos a ciencia cierta la gran dimensión de las escaseces en este país.
Mi vecino, un buen hombre, trabajador y padre ejemplar, estuvo actuando raro desde días atrás. El vecino andaba taciturno y muy triste, apenas conversaba, solo se ocupaba de sus hijos, los niños más........
