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Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política, ni eso jamás estará en una mesa de negociaciones

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17.01.2026

El presidente Miguel Díaz-Canel se dirige al pueblo reunido en la Tribuna. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el acto de Homenaje Póstumo a los 32 combatientes caídos en combate en Venezuela, en la Tribuna Antimperialista José Martí, el 16 de enero de 2026, Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

¡Honor y Gloria a nuestros héroes caídos en combate! (Exclamaciones de: ¡Honor y Gloria!)
Familiares;

Compañeros de armas y amigos de nuestros combatientes;

Compatriotas:

El 3 de enero de 2026, en la hora más oscura de la madrugada, mientras su noble pueblo dormía, Venezuela fue arteramente atacada por orden del presidente estadounidense Donald Trump.

Se confirmaba una vez más, ahora en su patria de nacimiento, la visionaria sentencia de Bolívar en cuanto a que los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad, y la advertencia de Ernesto Che Guevara de que en el imperialismo no se puede confiar, ni tantico así, nada.

Bombas y secuestro fueron la respuesta de Estados Unidos a las declaraciones del Presidente venezolano, que horas antes se había mostrado dispuesto a dialogar sobre cualquier asunto.

Aquella fue una madrugada difícil para Cuba, al recibirse las primeras noticias del alevoso ataque contra varios estados del hermano país donde cumplen misiones cientos de colaboradores cubanos.

Transcurrieron horas muy amargas entre la indignación y la impotencia, después de conocer que habían sido secuestrados el presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores.

Quienes tenemos a los bravos combatientes de la Seguridad Personal como parte de nuestra familia y conocemos su espartana disposición a defender las vidas bajo su custodia, sabíamos, antes de confirmarlo, que se comportarían como titanes hasta en su última batalla (Aplausos).

Solo sobre mi cadáver podrán llevarse o asesinar al Presidente, había declarado más de una vez el Primer Coronel Humberto Alfonso Roca, jefe del pequeño grupo de cubanos que esa madrugaba protegieron a la pareja presidencial al precio de sus propias vidas (Aplausos).

Ellos, junto a los combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias que también cayeron bajo el bombardeo de los atacantes, resumen en sus admirables hojas de servicio todas las cualidades que distinguen a los héroes, ¡a los héroes cubanos! (Aplausos.)

Así traspasaron las fronteras nacionales para insertarse como paradigmas de la historia de luchas por una América unida, sueño todavía irrealizado de Bolívar y Martí.

Los sagrados restos de nuestros 32 compatriotas llegaron ayer a la patria, como soldados eternos de la integración que nos debemos. Ellos son la única medida posible del valor y el carácter de los cubanos, leales a una hermandad forjada desde los tiempos de Bolívar, exaltada por Martí y que ya es legendaria por la entrañable relación de Fidel y Chávez, líderes de la integración regional, que en pocos años alfabetizó, devolvió la visión y llevó los servicios médicos y de superación a millones de venezolanos y a otros habitantes de nuestra América Latina y el Caribe (Aplausos).

Los promotores del ataque y el secuestro del presidente Maduro y su esposa, apelando a los más abominables........

© Cubadebate