Rubio y la semántica del terror
Marco Rubio, secretario de Estado de Trump. Foto: AFP.
El 4 de julio, durante su discurso por los 250 años de la independencia de Estados Unidos, Donald Trump desempolvó el cuco del comunismo. En él mezcló asuntos patrióticos con advertencias políticas y repitió alertas enunciadas ante sus bases conservadoras de MAGA sobre el peligro “rojo” que amenaza el tradicional estilo de vida de la nación “elegida” por Dios.
Dijo: “Son esos comunistas ateos”. “Esta es la amenaza más seria para la existencia de nuestro país.”
Doce días después, su secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Marco Rubio, complementó el guion. Al inaugurar la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, retrotrajo el presente a la era del comunismo hirsuto, el macartismo y la guerra fría.
Con una retórica plagada de falsedades, basada en hechos descontextualizados y cifras sin verificar, convirtió a lo que llamó “izquierda radical” (marxistas, comunistas, socialistas, anarquistas, anticapitalistas, antimperialistas, antifascistas, demócratas centristas, categorías todas funcionales a la agenda de la ultraderecha trumpista) en un “enemigo” esencialmente violento y ajeno a la “civilización occidental”. La omisión del terrorismo de derecha no es un detalle. Es el corazón del dispositivo.
Rubio, quien desde sus inicios políticos mamó de la ubre del terrorismo gansteril y la industria de la contrarrevolución en........
