menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Espabilar, romper el pacto

24 0
20.03.2026

El antifeminismo es un negocio. En los últimos tiempos se han multiplicado las investigaciones que desvelan cómo los algoritmos de las grandes plataformas de contenido digital están específicamente diseñados para bombardear a los chavales jóvenes con mensajes de corte autoritario. Entre ellos, destacan los discursos misóginos y las posiciones antifeministas. Al mismo tiempo, cada vez más voces invitan a reflexionar acerca del aparente éxito de esta ofensiva de antifeminismo militante entre las generaciones más jóvenes, poniendo el foco en los malestares que atraviesan a los chavales y les hacen inclinarse hacia el odio y la violencia contra la mitad femenina de la población. O, al menos, contra el movimiento de liberación femenina.

La sensación –al menos la mía– es que se está construyendo una suerte de consenso alrededor de la necesidad de reconfigurar las estrategias de comunicación con las que el feminismo se dirige a los hombres jóvenes, con el objetivo de que la apelación a los chavales presente la manida deconstrucción como algo deseable y no como una imposición bajo amenaza de castigo. Estudios como Más allá del compromiso y la reacción respaldan esta vía al desligar el rechazo que sienten algunos chicos hacia el feminismo de sus posturas con respecto a la igualdad de género: es cierto que la presencia del antifeminismo es cada vez más notoria, pero también que la visión positiva de la igualdad entre hombres y mujeres crece en mayor medida.

Nuria Alabao ha dedicado su ensayo Ínceles, gymbros, criptobros y otras especies antifeministas al análisis de las condiciones materiales y culturales en las que se originan aquellos malestares relacionados con la masculinidad patriarcal que luego explota con fervor la industria del odio antifeminista. El último capítulo, titulado ‘¿Cómo hablar con ellos?’, avanza firme por la mencionada senda del diálogo persuasivo en vez de la........

© CTXT