menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Todavía a día de hoy. Una (auto) crítica necesaria

6 0
15.01.2026

El daño sucede en lo relacional, en el vínculo, y los vínculos son sistémicos. Las dinámicas de poder se pueden centrar en mantener a los sujetos en el lugar-rol que corresponde para que perviva el sistema relacional (pareja, familia, asamblea…) y nuestra individualidad en él. En estos sistemas, el problema no es el conflicto, es el poder. Se nos da bien señalar el sistema. Nos presumimos: usamos la racionalidad creyendo trascender la moralidad impuesta hasta que un secuestro amigdalar nos recuerda que hay una amenaza que aún no hemos superado. 

B. y su inercia propia y exigida de sostener. De estar a disposición de la incomodidad ajena y reprimir la suya propia a favor de los sistemas. Vivió algo doloroso, el último ultraje, la gota que terminó de confirmar lo colmado que estaba el vaso. Primero vino el personaje, y luego la verdad. Quiso contestar. B. sólo pudo ver su propia dictadura cuando la vió reflejada en las miradas en las que torpemente buscaba validar su dolor. Ahí, entonces, vió el marco: le dieron a elegir entre quedarse callada o ser la histérica. Le dijeron que no contestara, que no entrara en el juego. La culpabilizaron. Debía demostrar, estar a la altura de una madurez intachable. Debía anularse para la paz ansiada por quien reaccionaba a las torpezas y decisiones de B. -“No vas a cambiar nada”-, le dijeron. 

Todavía a día de hoy siente ganas de arrancar las cortinas, desbaratar las mesas, volar las sillas. Siente que no le basta narrarse para poder curar el dolor que le generó esta situación. B. entendió que la impulsaban a trascender la ira por su propio bien y también el de quienes la rodeaban, pero donde ha habido violencia no puede haber paz a costa de quien la sufre. ¿Cómo se trasciende lo........

© Canarias Ahora