De la Fuente y lo que nadie ve
Además de su cuenta de éxitos, irreprochable a todas luces, hay algo que nadie puede discutirle a De la Fuente. Su capacidad para tomar decisiones quirúrgicas en momentos decisivos que, a veces, son difíciles de comprender para el resto del mundo y que siempre salen a su favor. Cuando quitó a Olmo, el mejor jugador de España sobre el campo, para dar entrada a Mikel Merino, parecía un cambio difícilmente justificable. Había una intención clara de ocupar un área que España no había tomado, pero aun así se hacía difícil de entender la motivación general de la sustitución. No por las aptitudes de Merino, sino por el hecho de dejar fuera a Olmo. Pero resultó, como en múltiples ocasiones. Una muestra más de un entrenador tocado en todos los sentidos.
De la Fuente ya había acertado con la entrada de Ferran. El barcelonista se redimió, si........
