El fin del portaaviones
El 28 de febrero del 2026, pasará a los anales de la historia cómo la fecha en que se comenzó a redefinir la nueva forma de los países de construir sus fuerzas armadas, y qué armas les serán útiles a futuro y cuáles no. Irán acaba de sentenciar la inutilidad de los portaaviones, en un mundo bélico moderno presidido por drones y misiles, que por cierto sentencia al país que no los produzca, porque está condenado a la derrota inmediata. Y de paso, también redefine el papel de los soldados y de las fuerzas armadas en general. En lo sucesivo los barcos de guerra serán de muy poca utilidad, más allá de llevar cosas de un lado a otro. Y a larga, ninguna nación se arriesgará a construir una nave que cuesta miles de millones de dólares, que utilizará más de un millar de tripulantes, para ser destruida por un tubo de siete metros de largo, llena de explosivos. Es lo que acaba de demostrar Irán, la inutilidad de toda esa panoplia en los tiempos modernos de la electrónica y de la microtecnología. El 11 de noviembre de 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, tres torpedos lanzados desde un avión de reconocimiento Swordfish inglés, inutilizaron al acorazado italiano Littorio. Dos de los torpedos impactaron en la proa y uno en la popa. Con ello se perdió un barco de 237,76 metros de largo, 32,82 metros de ancho y una tripulación de 1950 hombres. Es decir que un avión con alas forradas en tela y un motor a pistón había destruido una de las maravillas de la época y asesinado a casi dos mil hombres. El 12 de noviembre de 1944, bombarderos ingleses Lancaster, lanzaron dos bombas Tallboy de 5.400 kg de peso, hundiendo al acorazado alemán Tirpitz una de las maravillas tecnológicas de la SGM. Mató a 1.200 hombres. Era un monstruo de dos cuadras y media de largo y 36 metros de ancho. No fue muy distinto el fin del acorazado más grande del mundo en la SGM, el Yamato, un monstruo japonés de dos cuadras y media de largo y 38,9 metros de ancho, que apenas vivió cinco años, pues fue hundido en 1945. Llevaba 3.300 hombres, de los cuales 3.000 murieron. Ese fue el fin de los acorazados, porque su construcción era demasiado costosa y requería mucha tripulación, pero estaba desprotegido en la medida en que la aviación era más rápida, más ágil y más mortífera, porque requería, además de su armamento, barcos de escolta que le sirvieran de blindaje. Por eso los países con mayor poderío y capacidad tecnológica, apostaron a la construcción de portaaviones, fundamentalmente Estados Unidos, Inglaterra y Japón, que perdió 25, cuatro de ellos en la batalla de Midway. Pero los Estados Unidos estaban concibiendo a los portaaviones como flotas de combate, para surcar los mares y consolidar su imperio, en un emplazamiento de bases militares por todo el mundo. Isla o país a donde llegaban, las tomaban por las buenas o por las malas, no importa si hacían una masacre. Todo ese poderío vendría al final de la SGM y se consolidó con la Guerra Fría. Y como el gran ladrón de la SGM que fue, Estados Unidos tenía suficiente dinero para ir construyendo sus flotas hasta llegar a once. Una flota es un grupo de barcos de combate que giran alrededor de un portaaviones. El último portaaviones que construyó Estados Unidos, y que según ellos es el más poderoso del mundo, aunque esté lleno de mierda y haya dado todos los problemas desde su botadura en el 2013, costó 13.000 millones de dólares. Ha estado más de cinco años en reparaciones intercaladas, con una tripulación promedio de 4.500 hombres. Operar este portaaviones cuesta 8.5 millones de dólares diarios, es decir 250 millones de dólares al mes. Y este portaaviones lleva de escolta 2 cruceros lanzamisiles, 4 destructores y un submarino de ataque. Sumados todos son 2.350 hombres más. Operar estas siete naves, cuesta 200 millones al mes. A eso tenemos que sumarle un barco que lleva alimentos y medicinas, un barco que lleva repuestos y reparaciones de todo tipo, y equipo de desembarco; y un barco que lleva solo combustible, que incluye: Diesel, gasolina, bencina, gas propano, Kerosene, lubricantes y aditivos. Esos son 450 hombres más. Operar estos tres buques, cuestan 120 millones de dólares al mes. Es decir, solo esta flota, le cuesta a Estados Unidos 6.840 millones de dólares al año. Pero estamos hablando de solo su funcionamiento. No de reabastecimiento, ni de reparaciones, ni de pagos extras, y mucho menos de guerra. Es lo que cuesta una flota por surcar los mares. Hay que hacer la salvedad de que a veces, por necesidades logísticas hay hasta 15 barcos en una flota. Multiplique ese costo por 11 flotas y simplemente será el valor del país donde usted vive, probablemente con población total. Ese montón de barcos le cuestan a Estados Unidos, 75.000 millones de dólares al año, dólares más dólares menos. Y por supuesto, fueron la maravilla de la segunda mitad del siglo pasado, porque no había quien se enfrentara a semejante amenaza. Verlo de frente ya es imponente. En 1987 estuvo en Venezuela el Eisenhower y se ancló en La Guaira. Debía estar a un kilómetro del puerto. Recuerdo que fui con un grupo de amigos a verlo, aunque fuera de lejos, se veía majestuoso. Misiles Aunque los misiles ya fueron usados en los años 50, y los alemanes usaron cohetería durante la Segunda Guerra Mundial, contra Inglaterra, los misiles se comenzaron a usar como armas disuasivas. Fue durante la Guerra Fría, que se produjo el desarrollo y despliegue masivo de misiles balísticos e intercontinentales. Ese fue el punto de partida para lo que nos encontramos hoy día, cuando muchos países han desarrollado su propia tecnología y construyen misiles de diferentes tipos. Hoy en día solo Rusia ha demostrado el poder mortífero de un misil, al usar el Oreshnik en Kiev, que tiene características impresionantes pues vuela a mach 10, es decir, que los radares lo ven, pero no lo pueden detener; y que además se le puede poner carga nuclear. Los misiles Patriot estadounidenses, que fueron una maravilla cuando el Big Brother invadió Irak, acaban de demostrar que son cacharros viejos ante la misilística que ha desarrollado Irán. En 1980 fueron invadidos por Irak, estimulado y proveído por Estados Unidos, en una guerra que incluyó armas químicas que los yanquis les entregaron para derrotar a los chiitas. Entonces, los iraníes entendieron que se le venía la desgracia encima. Y casi premonitoriamente, del resto del arsenal que había dejado el Sha de Irán en 1979, solo quedaba un misil, que decidieron desarmar y descifrar cómo era su funcionamiento. Cinco años después, en 1985, Irán estaba atacando a Irak con misiles propios, en aquella guerra fratricida que la ONU declaró tablas en 1988. En esta guerra iniciada por Estados Unidos e Israel y que ya llega a 18 días, los chiitas lanzaron sobre Israel un misil llamado Khorramshahr-4, que puede destruir 80 manzanas a la redonda, al cual se le puede poner carga nuclear. Y también usó el Fattah 2. Y aunque no se sabe qué más tienen los iraníes, los utilizados han demostrado una capacidad destructiva que aterroriza. En esa misma tónica, los chinos acaban de mostrar un misil termobárico, que tiene la capacidad de generar tanto calor que los seres vivos son desintegrados, pero no destruye nada más. Hay paredes en Hiroshima donde algunas niñas fueron desintegradas de esa manera cuando el lanzamiento de la bomba atómica el 6 de agosto de 1945 y quedaron pegadas a la pared, como si fuera un negativo. Cómo sería ahora. Drones Los drones se remontan a 1849, cuando Austria utilizó 200 globos aerostáticos sin tripulación para lanzar bombas sobre Venecia. Y 50 años después, en 1898, Nikola Tesla demostró el control remoto por radio, fundamental para los drones modernos. Entre 1916 y 1917, durante la Primera Guerra Mundial, nacieron los aviones sin piloto, destinados a ser "bombas volantes" o blancos de entrenamiento, como el Kettering Bug, un torpedo aéreo, precursor de lo que hoy es considerado como UAV o misil de crucero. Era capaz de alcanzar blancos terrestres situados a 120 km de su punto de lanzamiento. Pero no se puso mucha atención sobre su desarrollo. Y durante la Segunda Guerra Mundial, se consolidó su uso para entrenamiento y como misiles de crucero primitivos. Los drones modernos comenzaron a desarrollarse principalmente en la década de 1990, con el auge de la tecnología GPS, microprocesadores y materiales ligeros, consolidandose militarmente con el dron Predator en el año 2000. El uso civil y comercial despegó posteriormente, a partir de 2006 con los primeros permisos de la FAA, masificándose para fotografía y agricultura desde 2010 en adelante. En el año 2011, Irán bajó por guerra electrónica un dron espía estadounidense RQ-170. Con el que hicieron lo mismo, desarmarlo y aprender de él. Hoy se sabe que la industria de drones más grande del mundo es la de Irán, que incluso proveen de drones a chinos, norcoreanos, rusos e hindúes. Y los producen de diferentes tipos, modelos, tamaños y con diferentes capacidades, cada uno más mortífero que otro. Los israelíes y los países árabes del golfo Pérsico, pueden dar fe de ello. También llevan 40 años desarrollando una industria misilística que no se ha detenido. En esta guerra contra Estados Unidos e Israel, han demostrado que conocen muy bien al enemigo y que concentraron sus 40 años de experiencia en construir y desarrollar casi con exclusividad estas dos armas. Su caballo de batalla es el dron iraní cuyo costo es de unos 20.000 dólares, Shahed-136. Es un dron suicida para atacar objetivos terrestres, diseñado con componentes comerciales, con un alcance de hasta 1.900 km y una carga explosiva de 30-50 kg. Está hecho con fibra de vidrio y resina y un motor a pistón de motocicleta. Los tienen por millares y son el principal dolor de cabeza del enemigo. Con ellos han devastado a los países árabes aliados de Estados Unidos, ubicados en el Golfo Pérsico. Pero también han demostrado ser maestros en la guerra electrónica, y saber cómo actúan los enemigos. Ya llevaban una larga experiencia, por lo que, en estos 18 días de combate, han destruido 3 de los 20 drones gringos conocidos como General Atomics MQ-9 Reaper (Segador) un dron gigante cuyo costo es de 30 millones de dólares. Este es la joya de la corona gringa en materia de drones. Fueron 4 drones y cuatro misiles los que impactaron el portaaviones Abraham Lincoln y lo obligaron a retirarse a mil kilómetros de distancia, en la isla Diego García, para que no lo volvieran a atacar. Fueron cuatro drones y un enjambre de 500 drones más pequeños con forma de pájaro que llevaban una carga de 5 kilos, los que atacaron al portaaviones Gerald Ford y produjeron un incendio masivo, la joya de la corona gringa, que costó 13.000 millones de dólares. No se sabe cuántos drones ni cuántos misiles tiene Irán, pero han demostrado que tiene miles de distintos tipos, tamaños y con diferente capacidad mortal. Y, además, han demostrado que no necesitan nada más para detener a un país que lo agrede, o para ellos ser los agresores, o mejor dicho para desintegrarlo, como está haciendo con Israel. Con drones y misiles, 18 días después de la agresión, Irán está demostrando que, aunado a la guerra electrónica, todos los países deberán redefinir la construcción de sus fuerzas armadas. Ni siquiera Estados Unidos, por más recursos que tenga, se arriesgará más a construir un portaaviones que le costará 50 mil millones de dólares, para que sea detenido por un dron y un par de misiles, que no suman un millón de dólares y donde no perderán a un solo hombre. Los drones acabaron con todo lo que se creían de la guerra, porque ya sabemos que existen hasta del tamaño de una mosca, cuya carga explosiva es suficiente para matar a una persona, hasta los que tienen 500 kilos de explosivos, que pueden destruir seis cuadras a la redonda, dependiendo del explosivo. La experiencia de Irán y su capacidad de tener en jaque a dos muy poderosos países, tan solo con misiles y drones, evidencia además que, si los portaaviones serán chatarras en cinco años, el soldado, tal como lo vemos, tampoco servirá de mucho. Todo el presupuesto militar de cualquier país, se concentrará en producir drones y misiles, las armas del fin del mundo. Rafael Rodríguez Olmos Sígueme por @aureliano2327 Sígueme en Aporrea https://www.aporrea.org/ https://visionesypensamientosvenezuela.blogspot.com/
