El Ocaso de la Modernidad: El Capitalismo como modelo civilizatorio en crisis
Hablamos desde la herida, la fractura y la diferencia colonial, desde el no-lugar sin almas, que un siglo más tarde ocasionó discordias y desencuentros conocidas como las Controversias de Valladolid de 1550, entre los conquistadores José Ginés de Sepúlveda y Fray Bartolomé de las Casas, para él primero los aborígenes de nuestros pueblos originarios no eran humanos, por lo tanto no tenía alma y debían ser sometidos por la violencia, justificaba el genocidio y otros icidios, Bartolomé de las Casas, quien como religioso, nacido en lo que hoy son tierras mexicanas, sostenía que los aborígenes tenían alma y debían ser evangelizados.
La narrativa anterior sirvió para justificar la violencia genocida etnocida, ecocida y epistemicida, que caracterizó la conquista y colonización de Nuestramérica, es decir, el territorio que va desde el Rio Grande hasta la Patagonia. Cualquier parecido con lo que sucede hoy en el Oriente Medio, no es solo coincidencia, es la continuidad histórica de la condición tanática del Imperialismo de los EE.UU. No es una equivocación o desviación psicopatológica de Donald Trump; como psiquiatra me acojo a la Regla o condición Goldwater de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) establecida en 1973, que sostiene, es poco ético que los psiquiatras ofrezcan un diagnóstico profesional sobre figuras públicas, a las que no han examinado personalmente, ni han recibido autorización para evaluar.
La narrativa descrita en el párrafo anterior, sirvió también, para desde entonces polarizar colonialmente la condición humana, entre polos opuestos, el opresor como los civilizados, a pesar de su violencia pluriversa y manifiesta, los oprimidos, los sin alma, los subalternizados inferiorizados no reconocidos como humanos, sino como bárbaros. Ese patrón ideológico de poder vertical violento, un saber eurocéntrico, posteriormente también anglo-céntrico como único saber válido, desechando saberes ancestrales probados por la experiencia y la ciencia actual, la ajenidad de la subjetividad como alienación de la conciencia, es lo que se conoce como colonialidad, desde la última década del siglo pasado.
Mientras se sucedían los hechos anteriormente narrados, el conquistador-colonizador, no perdían tiempo, robaba, perdón… extraía el oro, el caucho y el tiempo de nuestras vidas. Nos dijeron que el progreso era una línea recta hacia el desarrollo, un ascenso infinito hacia un paraíso de consumo que hoy se revela como un espejismo. Esa línea no era un camino; era una frontera. Frontera que desde entonces separa lo humano civilizado, el conquistador-colonizador y su posterior alianza con las oligarquías criollas, de lo no humano, lo salvaje, los pueblos originarios, que contemporáneamente configuran el Norte global y el Sur global.
El capitalismo no es solo un sistema económico; es un modelo civilizatorio que impuso una forma de existir, de sentir y de valorar supuestamente universal, es la ontología de la mercancía. Hoy, ese modelo cruje. No es una crisis de mercados, es una crisis civilizatoria. El espejo de la modernidad se ha roto y lo que vemos no es nuestro reflejo, sino el rostro exhausto de una Tierra que ya no puede sostener el peso de la arrogancia del capitalismo destructivo. Estamos en tiempos históricos de cambios, transformaciones, donde lo viejo no termina de morir y lo nuevo lucha desde las grietas geopolíticas del imperialismo sionista, hegemónico, genocida, infanticida y perverso, por insurgir
El Tablero Roto: La Perspectiva Geopolítica.
Vocero Geopolítico crítico
Estamos presenciando el fin de la hegemonía unipolar, mientras señala un mapa de rutas comerciales en expansión. El capitalismo estadunidense y sus aliados ya no puede imponer su orden internacional basado en las reglas de ellos, mediante el consenso de Washington, su poderío militar y el petrodólar La crisis civilizatoria se manifiesta en el declive imperial unipolar y la emergencia inevitable de una multipolaridad diversa, más humana, respetuosa de la soberanía de los pueblos, la diplomacia de paz con disuasión armada y el respeto al derecho internacional. El desplazamiento del eje dinámico hacia Eurasia y la resistencia del Sur Global no son solo cambios de bandera, sino el síntoma de que el Norte Global, ya no puede sostener su nivel de vida, sin una violencia sistémica insoportable. Las medidas económicas unilaterales, los aranceles y las guerras por recursos energéticos, minerales raros, para el desarrollo tecnológico y recursos hídricos para el consumo humano. Son los estertores de un modelo civilizatorio que se niega a aceptar, que ya no es el único arquitecto geopolítico y económico del planeta.
La Falacia del Crecimiento Infinito: El Análisis Económico
Vocero Económico Heterodoxo
Desde su oficina rodeado de libros sobre economía, nos manifiesta: el capitalismo exige un crecimiento del 3% anual para no colapsar, en un planeta finito, eso parece económicamente imposible. Es aritmética básica frente a la fantasía financiera, el dinero que se reproduce sin pasar por la producción, ha creado una desconexión total con la realidad. La crisis actual es la del valor, hemos valorado lo destructivo, despreciando lo reproductivo, el cuidado de la Pacha mama: el agua, el clima la fertilidad del suelo. El capital es hoy un parásito que consume a la naturaleza, la humanidad y la sociedad.
El Grito de la Tierra: Alerta Ecológica
Vocero: Ecólogo comunitario
No estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época geológica: el Capitaloceno. Para el movimiento ecologista, el capitalismo es un metabolismo social incompatible con los ciclos bioecológicos. Cada iPhone, cada tonelada de soja transgénica, es un pedazo de biodiversidad que se apaga. La crisis climática no es un fallo del mercado, es el éxito del mercado y la agonía de la Pacha mama. El sistema funciona exactamente como fue diseñado: para convertir la complejidad de la vida en la simplicidad del dinero. Si no decolonizamos nuestra relación con la naturaleza, no habrá economía que salvar.
La Respuesta Institucional: Gobiernos nacionales
Desde el palacio de gobierno, la visión es de pragmatismo defensivo. Reconocemos que el modelo civilizatorio global está en una fase de agotamiento profundo, nuestra tarea es construir soberanía en medio del caos. El Estado debe volver a ser el garante de los derechos fundamentales, frente a la voracidad de las corporaciones transnacionales. Estamos impulsando una transición energética y productiva que no dependa de los dictámenes de los centros de poder financiero, buscando un equilibrio entre la necesidad de recursos y la protección de nuestro patrimonio biocultural.
La Visión de las Instituciones internacionales
Vocería internacional
Los datos no mienten: la brecha de desigualdad, injusticia y exclusión se ha ensanchado a niveles peligrosos, advierte que los indicadores tradicionales como el PIB ya no sirven para medir el bienestar real. Estamos trabajando en nuevos indicadores que incluyan el índice de felicidad social, el acceso real a la soberanía alimentaria y la huella ecológica. El capitalismo en crisis genera una población sobrante para el mercado y nuestro deber como institución, es visibilizar esas realidades para que las políticas públicas, lleguen donde el capital se retira.
La Voz de Pueblo y el Territorio
Su voz es la que cierra este Monólogo decolonial imaginario con la contundencia de la realidad territorial en la que conviven. Ustedes hablan de crisis, pero, pocos hablan de su solución verdadera, todos los años hay sequía, incendios forestales, pareciera que la ciencia y la tecnología no avanzara, para descubrir y aplicar procedimientos que mitigen y prevenir dichos acontecimientos, cada vez más masivos y destructivos de la vida planetaria, nosotros hablamos desde la resistencia y re-existencia cotidiana convivencial. Para nosotros, el capitalismo siempre es crisis, sufrimiento humano, destrucción de la Pacha mama, hambre, pobreza y desalojo de las tierras de nuestros ancestros, tomaron nuestras tierras, para desarrollos residenciales y turísticos, costosos, muy lucrativos y destructivos de la Pacha mama. Para muestra el nuevo Milei-Trump de Chile, José Antonio Kast-iga a la Pacha mama, eliminando 48 Decretos Supremos referidos a cuestiones ambientales de la gestión que le traspasó la Presidencia.
Nuestra cotidianidad es un eterno desplazamiento, persecución y represión policial y militar, desapariciones, pérdida de vidas, tradiciones, costumbres, cultura, lo que nos queda es resistir para no perder nuestra identidad, ya perdimos nuestras tierras, abuelos, padres, hijos en estas luchas. No esperamos que el modelo económico y el capitalismo se arregle, porque el modelo económico y el capitalismo no nos quiere vivos, somos una carga para sus propósitos políticos, económicos y culturales, seguimos siendo unos salvajes sin alma, para nosotros no hay buen vivir. La salida a la crisis no está en los bancos, está en volver a mirarnos como seres humanos con espiritualidad, con historia, con saberes y culturas milenarias, como patrimonio cultural de la humanidad, eso es lo que somos, sujetos colectivos e históricos, nos resistimos a ser convertidos en despojos humanos errantes en nuestros propios territorios. Somos parte y dueños de esas tierras por derecho propio y ancestral.
Hacia una Transición Civilizatoria humana y planetaria
La crisis del capitalismo no es un evento futuro; es un proceso presente que exige una transformación transdisciplinaria, transmoderrna complejísima. No basta con reformas fiscales o tecnologías verdes que mantienen la misma lógica explotadora y extractivista. El desafío es ontológico, epistémico, axiológico y político:
Decolonizar las mentes, los saberes y poderes, repensar principios y valores de lo humano convivencial planetario: Romper con la idea que el consumo, la explotación y el extractivísmo definen nuestra humanidad.
Decolonizar las mentes, los saberes y poderes, repensar principios y valores de lo humano convivencial planetario: Romper con la idea que el consumo, la explotación y el extractivísmo definen nuestra humanidad.
Relocalizar la vida: Priorizar la producción local y el cuidado del patrimonio cultural, los bienes comunes: el suelo, el territorio, agua, aire, semillas, para no quejarnos luego de la venganza de la naturaleza y la geografía.
Relocalizar la vida: Priorizar la producción local y el cuidado del patrimonio cultural, los bienes comunes: el suelo, el territorio, agua, aire, semillas, para no quejarnos luego de la venganza de la naturaleza y la geografía.
Redistribución radical justa, paritaria e incluyente: No puede haber salida a la crisis civilizatoria, mientras la riqueza se concentre en el 1% de la población.
Redistribución radical justa, paritaria e incluyente: No puede haber salida a la crisis civilizatoria, mientras la riqueza se concentre en el 1% de la población.
La crisis del modelo civilizatorio actual es una oportunidad para sembrar mundos otros, donde quepan muchos mundos otros. La pregunta no es si el sistema caerá, sino qué habremos construido nosotros, para cuando termine de derrumbarse.
