"Los venezolanos eran miserables y ahora son felices"
La gramática del imperio siempre ha sido el oxímoron. Para Washington, bombardear es "pacificar", saquear es "invertir" y secuestrar mandatarios legítimos es "restaurar la democracia". Sin embargo, tras la operación militar de las Delta Forces contra Caracas a inicios de este año, el sarcasmo imperial ha alcanzado una cumbre estética y macabra.
La narrativa oficial emanada desde la Casa Blanca busca convencernos de un milagro instantáneo: que el dolor de un pueblo agredido ha sido sustituido, por arte de magia y pólvora, por una felicidad de centro comercial.
Resulta ofensivo, aunque no sorprendente, escuchar al presidente Donald Trump afirmar con su característica ligereza que, tras la detención ilegal de Nicolás Maduro y Cilia........
