menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Cuando el rumor se disfraza de periodismo y empieza a venderse como verdad revelada…

21 0
20.05.2026

"Cuando el rumor sustituye a la prueba, la imaginación termina disfrazándose de verdad." ADAPTACIÓN LIBRE DE VOLTAIRE.

El Bohemio amanecía con calor de horno viejo. El ventilador giraba lento, derrotado, mientras el café negro circulaba como combustible de guerra entre las mesas. Anacleto llegó con la columna doblada bajo el brazo y esa expresión que ya todos conocíamos: la de quien viene dispuesto a practicar arqueología política. Me saludó con un ademán y soltó un "Hola" para los demás. Acomodó el sombrero sobre la mesa, y tiró a su lado las hojas de una columna.

El coronel retirado levantó la vista apenas lo vio entrar. «¿Otra vez el "radical"?»

Anacleto dejó el portafolio sobre la silla a mi lado. «Sí, camarita. Y volvió recargado. Esta semana no escribió una columna: escribió un guión de película de espías de presupuesto de bodega.» «Leamos» dijo, ajustándose los lentes de carey. «Y no se espanten. Hoy tampoco voy a leerlo todo. Solo lo que vale la pena desmontar. Porque este señor no escribe columnas: escribe libretos para mantener viva la ansiedad de sus clientes, los mismos de siempre, los que compran esperanza en cuotas semanales.»

La profesora acomodó sus lentes. «¿Y cuál es la frase de apertura esta vez?»

Anacleto desplegó las hojas lentamente y leyó con solemnidad teatral: «"Me informan que…"» la miró y continuó «el Rodrigato afina una propuesta que presentará al gobierno de Estados Unidos para impulsar supuestamente la transición democrática..."»

Ni siquiera terminó cuando el viejo periodista soltó una carcajada. «La frase más peligrosa del periodismo moderno: "me informan". ¿Quién le informa? ¿Tiene credibilidad? ¿Fuente fantasma o invisible? ¿Alguna prueba o indicio? No. Como de costumbre: pura paja sacada de un nido de palomas.»

El coronel retirado dejó la taza de café negro cerrero sobre la mesa. «Palabras que resumen toda una carrera: "me informan", "me confirman", "me cuentan". El venezolano solo tiene que consultar la Constitución para saber cuál es el camino correcto. No el de los vericuetos a los que está acostumbrado este columnista.»

La estudiante de sociología tomó notas rápidamente. «Eso no es información; es arquitectura de percepción.»

«Correcto, mi niña», dijo Anacleto. «El problema no es usar fuentes anónimas. El problema es convertir la fuente fantasma en sustituto permanente de la evidencia.» dijo Anacleto, encendiendo un cigarrillo «no es que informe mal. Es que ni siquiera informa, insinúa, no demuestra, sugiere, no presenta pruebas, construye atmósferas. El método es viejo: "me dijeron", "un amigo vio", "una fuente aseguró". Y sobre esa gelatina arma castillos de conspiración donde todo cabe: golpes, purgas, traiciones, mafias, guerras internas, espionaje, operaciones gringas y hasta funerales políticos prematuros.» Tomó un sorbo de café. «La tragedia es que algunos todavía confunden paranoia con periodismo.»

«Y la otra frase infame» apuntó la profesora, subrayando con un lápiz rojo «es "me confirman". ¿Quién o quiénes? Fantasmas que parecen solo existir en el mundo de fantasías que pinta este radical. Si tuviera suficiente información, no haría el ridículo escribiendo sandeces.»

«Y el remate» añadió el pichón de periodista: «"no me quisieron dar los detalles". Eso se traduce en: uno, de existir tal "solución", no confían en él como para compartir información sensible; dos, es otro intento de usar la guerra cognitiva para crear esperanzas inútiles, como en los últimos veintipico de años, en los que aún hay quien le cree.»

«Fórmula perfecta» sentenció Anacleto, exhalando una bocanada de humo. «No identifica fuentes, no compromete pruebas y convierte cualquier rumor en atmósfera política. El columnista vive en una realidad alterna donde las frases de Trump no existen y las........

© Aporrea