Pasamos de tener el gobierno más digno al más entregado de la historia, en segundos, a los abominables gringos…
Ahora, ante todo, el gobierno les dice a los abominables gringos: "-Sí, por aquí, como no".
Y fue así, como para rematar, que los dos terremotos del 24 de junio llegaron como un castigo divino por haber sido nosotros tan cobardes y traidores!!!!
Porque yo sí creo en los castigos divinos.
Un vuelco tan pavoroso y pavoso que jamás hubiésemos podido imaginar: de aquellas gloriosas gestas en marchas y victorias. De aquel flamear de banderas, de aquellos actos de Alí Primera. De aquel don Jorge Rodríguez tan radical, tan feroz e incendiario con su verbo, a vérsele ahora como niñito regañado, apocado, recogidito, contemporizando a regañadientes o complacido (quién sabe) con la ultra-derecha…, un personaje digno de ser llevado a su propio diván…
Porque es como para tratarlo psiquiátricamente, ya que en teniendo por detrás a hombres corajudos,........
