Los sindicalistas Carlos Salazar y José Patines, imploran ayuda al pedófilo Trump… Vean esto…
Diversas reacciones, ha provocado entre los venezolanos, la invasión gringa del 3 de enero pasado. Unos, los eternos derrotados por impotentes, los que no han visto resultados políticos con sus golpes de estado y paros petroleros, con sus marchas y recontra-marchas, con sus guarimbas y sus odios retintos, con actos terroristas y sabotajes, con amenazas de invasión por la frontera con Colombia y la pertinaz ayuda de mercenarios gringos, entonces, para ellos, lo del 3 de enero, ha venido a representar como una especie de bendición de Dios, como una forma de liberación. Se están sintiendo fuertes y apoyados por el pedófilo Trump y el narco-cubano Marco Rubio (ambos alentados por la nobel de la paz, doña María Corina Machado y el otro narco Álvaro Uribe Vélez).
¿Cómo es posible que a estos señores "venezolanos" y que "sindicalistas", el haber atacado a la patria con misiles les haya dado un respirito, aliento y fuerza para salir a la calle a protestar? Nunca se indignaron por los 120 asesinados el 3 de enero, pero en función de ese criminal acto salen a pedirle ayuda a los gringos, y se dirigen a su embajada para rogarles aumento de sueldos. Ellos estarían felices si aquí Trump nombrara un procónsul para que dirigiera los destinos de la patria de Bolívar. Aquí, estas protestas, lo sabemos desde hace mucho tiempo, tienen sus mecenas, sus patrocinadores, benefactores y financistas. Eso no es de gratis, y ya el pueblo no se traga esas pendejadas de que realmente están luchando por reivindicaciones sindicales o sociales… porque de seguro, que esos mismos que andan chillando pidiendo aumento de sueldos jamás han protestado contra el bloqueo y las más de mil sanciones que nos han aplicado los malditos gringos. ¡Y para completar se van al Este para animar el cotarro! ¡Qué les dice eso!
Ellos serían felices si aquí........
