¿Qué pasa hoy en el mundo y que podría acontecer?
Analizar la situación geopolítica en una región o país, pasa necesariamente por entender que el mundo hoy atraviesa una etapa de transición, desde un mundo pretendidamente unipolar y hegemónico, hacia un mundo pluripolar y multicéntrico que ya comienza a tomar forma con expresiones muy concretas en su desarrollo y dinamismo.
Como todo proceso, convivirán las nuevas con las viejas expresiones, por un determinado tiempo. A decir de Gramsci: "lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir",
Hechos recientes confirman esta complejidad, y su lectura y/o interpretación puede llevar a no ver las cosas en su esencia real. Podríamos confundir lo cierto con lo falso o viceversa.
Esto se complica más, cuando simultáneamente se producen eventos, cada uno de ellos con sus ribetes de complejidad particular. Vamos a detenernos, por razones de tiempo y espacio, en aquellos aspectos que afectan más directamente la situación política, económica y social de Venezuela.
Como todos saben el reciente 3 de enero, los Estados Unidos violaron flagrantemente la soberanía de Venezuela y secuestraron al Presidente legítimo, Nicolás Maduro y a su esposa, la diputada Cilia Flores. Estos hechos, como se sabe son violatorios del Derecho Internacional y de toda norma de convivencia civilizada de naciones soberanas.
Esta situación tiene la particular característica de que las instancias de poder institucional quedaron todas en manos de personeros del llamado "régimen" que se pretende suplantar, encabezados por la Presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Naturalmente, eso ha colocado a la Presidenta encargada en una suerte de "malabarismo" político no fácil de entender y comprender. Los epítetos de traidora y vendida han estado presentes en boca de compatriotas, de quien nadie duda de su lealtad al proceso bolivariano. Solo hay que "ponerse en los zapatos" de nuestra Presidenta encargada para entender cuán difícil es su posición, donde además no es una postura individual, sino la consensuada decisión de un equipo político y militar que ha probado tener la entereza y equilibrio necesarios para actuar en las difíciles circunstancias que ha vivido y vive la patria.
Entre tanto, el fanfarrón de la casa blanca y el aparato mediático sionista no han cesado de presumir de sus supuestos avances militares en ambos conflictos, en Venezuela e Irán, Del conflicto en Ucrania, ya ni hablan, ante la superioridad y virtual victoria de la Federación Rusa.
Como todos los conflictos bélicos del presente siglo y de los anteriores han estado ligados a la disputa energética, tanto de petróleo como de gas y sus derivados, los de Venezuela e Irán son también expresión de esa lucha a muerte por la energía. Para Estados Unidos esta lucha es cuestión de sobrevivencia para poder mantener su irracional modo de vida. EE.UU es el mayor consumidor de energía del planeta con una población de 349 millones que apenas representa el 4,2% del total mundial. A lo que se suma que sus reservas propias se agotarían en menos de una década.
Sus ataques a Venezuela e Irán tienen su origen en esa realidad: Venezuela es poseedor de las reservas probadas de petróleo pesado más grandes del mundo. Irán, por su parte, tiene unas reservas de 209 mil millones de barriles, en su mayoría liviano, que representan el 12% del total mundial, siendo además el segundo productor mundial de la OPEP, detrás de Arabia Saudita. He ahí las razones de ambos conflictos bélicos.
En esa compleja y dinámica realidad y bajo la presión permanente de EE.UU, se han adoptado algunas medidas, no fácil de entender. Venezuela necesita de la inversión extranjera para explotar su petróleo, así como los países desarrollados necesitan de la energía que poseen Venezuela e Irán. Es obvio, en nuestro caso, que no es posible desarrollar una economía diversificada, sin recuperar la industria petrolera.
Ni la economía ni la política, pueden ser vistas en "blanco y negro". Hay sus matices, y ellos deben ser considerados.
Trump se ha visto enredado en esa trama compleja, y en recientes declaraciones reconoció la legitimidad del gobierno venezolano. Ello equivale a reconocer que el Presidente legítimo de Venezuela es Nicolás Maduro Moros y que no tienen razón de ser el cuestionamiento de las elecciones del 28J, así como el juicio en curso en los tribunales de Nueva York.
Pese a todos los esfuerzos de los Estados Unidos y de toda la mediática internacional puesta a su servicio, no hay dudas que el gobierno venezolano ha sabido sortear la inusitada situación descrita. Nuestro comportamiento ha sido dialéctico: combinando flexibilidad táctica con claridad estratégica. No todos lo entienden así.
La Revolución Bolivariana va a continuar transitando por caminos escabrosos como lo ha sido desde febrero de 1999. Tenemos a nuestro favor un pueblo con un alto grado de conciencia política sembrado por nuestro Comandante Chávez y que se ha venido fortaleciendo en medio de las dificultades.
El panorama como se ve sigue siendo difuso, pero hay cosas, en nuestro criterio, que están más o menos claras. El inquilino de la casa blanca, no las tiene todas consigo. Veamos:
A lo interno de Estados Unidos se comienza a presentar una inflación que amenaza con incrementarse, con el control del estrecho de Ormuz por parte de sus adversarios. El descontento comienza a expresarse con manifestaciones en contra de Trump, en algunos estados federales.
A lo interno de Estados Unidos se comienza a presentar una inflación que amenaza con incrementarse, con el control del estrecho de Ormuz por parte de sus adversarios. El descontento comienza a expresarse con manifestaciones en contra de Trump, en algunos estados federales.
El reconocimiento del gobierno venezolano, obliga al juzgado de Nueva York que lleva el caso de Maduro y su esposa, a sentenciar su libertad en términos inmediatos.
El reconocimiento del gobierno venezolano, obliga al juzgado de Nueva York que lleva el caso de Maduro y su esposa, a sentenciar su libertad en términos inmediatos.
La libertad de Maduro y Cilia tendrá una repercusión mundial contraria al soberbio anaranjado presidente del país del norte.
La libertad de Maduro y Cilia tendrá una repercusión mundial contraria al soberbio anaranjado presidente del país del norte.
Todo el cuadro anterior tendrá su incidencia en las elecciones legislativas de noviembre en EE.UU, donde muy probablemente los candidatos de Trump serán derrotados.
Todo el cuadro anterior tendrá su incidencia en las elecciones legislativas de noviembre en EE.UU, donde muy probablemente los candidatos de Trump serán derrotados.
Las inversiones petroleras se incrementarán en Venezuela, y la situación económica mejorará notablemente en la Patria de Bolívar y Chávez,
Las inversiones petroleras se incrementarán en Venezuela, y la situación económica mejorará notablemente en la Patria de Bolívar y Chávez,
Aunado a los puntos señalados, el desenlace del conflicto en Irán apunta a favorecer a los iraníes, con todos los efectos negativos que esto tendrá para la economía gringa.
En definitiva, el panorama señalado y que está por venir, en nuestra opinión, será favorable a Venezuela, Irán y a la humanidad toda.
Lo que sí debe estar claro para quienes estamos resteados en la defensa de nuestra Revolución Bolivariana es que no podemos distraernos en lo secundario. Hay que hacer lo que debemos hacer, en su justa prioridad.
No es cualquier cosa, enfrentarse al imperio más sanguinario que ha conocido la historia. También lo registra la historia que ellos han sido derrotados por pueblos pequeños, pero gigantes en dignidad. CON NOSOTROS NO HAN PODIDO NI PODRÁN. Como lo dijo el Guerrillero Heroico, Ernesto Che Guevara: "EL PRESENTE ES DE LUCHA, EL FUTURO NOS PERTENECE".
