Venezuela: del diálogo, del consenso, del acuerdo y otros amores
Venezuela está atravesando cambios considerables en el quehacer político y, para entenderlos, es importante echar mano de algunas definiciones y caracterizaciones que podrían resultarnos de mucha ayuda para comprender qué está ocurriendo. Aunque mi ánimo en este artículo no es establecer ningún marco de interpretación sobre esos cambios sino más bien proveer de herramientas que la teoría política nos otorga para definir.
Iniciemos con un concepto fundamental para estos tiempos de construcción, el de diálogo. Sí, nuevamente estamos en etapa de diálogo, y sin esa acción comunicativa abierta se retrasaría la identificación de los actores y se obstaculizaría el reconocimiento entre las partes, ya que dialogar es un proceso eminentemente significante y revelador dentro de una sociedad que se pretenda democrática. Asimismo, el cimiento del diálogo reside en la expresión simbólica del relato, que explica la manera en que los interlocutores entienden los hechos y lo comunican. Ahora bien, una característica esencial en procesos de diálogo fructíferos es que la intersubjetividad se manifieste como la prolongación de la acción identitaria entre las partes y que admita alcanzar equilibrios razonados en los argumentos; permitiendo reconocer las motivaciones personales y equiparar los intereses con acierto.
En este campo de acción comunicativa dialogante se construye el consenso, entendido como ese arreglo que ocurre posterior a la deliberación sin imposiciones, donde las razones de todos los participantes son consideradas hasta encontrar los puntos de coincidencia........
