Donald Trump miente: nadie se siente feliz y mucho menos seguro en Venezuela con Diosdado Cabello de Ministro de Interior y Justicia
Donald Trump es, sin duda, una figura que debe analizarse más allá de sus declaraciones, su relación con Venezuela ha estado marcada por movimientos tácticos, que evidentemente han sido contundentes como la operación del 3 de enero, dirigida contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, pero que en definitiva no han producido una consecuencia esencial: una transición real hacia la democracia.
Esta verdad es inocultable, en Venezuela siguen en el poder los mismos actores que diseñaron y ejecutaron un sistema basado en el miedo, la persecución, la tortura y la degradación institucional, no hay cambio cuando quienes sostienen el aparato de control permanecen intactos, lo que actualmente existe es una reconfiguración del mismo poder, en este sentido, resulta cada vez más evidente que los intereses que orbitan alrededor de Venezuela no están centrados en la vida, la libertad o la dignidad de nuestra gente, a toda vista, el petróleo, CITGO y el control del oro continúan siendo las piezas claves en un tablero geopolítico donde el sufrimiento del pueblo venezolano ha quedado relegado a un segundo y hasta tercer plano.
A partir de allí, se abre un debate incómodo pero necesario dentro del país, empieza a percibirse, incluso en sectores........
