El acabose de Marc Giró
Una pata irrumpe. Y empuja a Marc Giró. El presentador catalán, homosexual y de izquierdas rueda por la escalera de su plató hasta yacer en el centro del decorado. Todo apunta a que ha sido su propio gato el que ha cometido tal crimen. Pero no el felino de ahora, sino el que acariciaba en La 1. Así ha terminado Cara al show. Con final listo para documental de Carles Porta. Somos morbosillos. Somos adictos al drama. Segundos antes, Giró analizaba los particulares resultados de audiencia de un programa que no ha terminado de trascender. Y da rabia. Porque es un buen programa en contenido y en continente. Un programa que cuida la documentación, la estética, la emoción, el ingenio y la profundidad. Hasta desde la superficialidad. Aunque quizá le falta algo de autocrítica.
“Según los expertos en televisión, las dolencias de este programa, que hoy acaba, han sido que repito muchas veces que soy de izquierdas, que repito demasiado que soy mariquita y se me nota mucho que soy catalán. Un tres en uno. Me aconsejan que no lo diga y que no se me note tanto para........
