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Crítica a “Avatar: Fuego y Cenizas”: el espectáculo ¿debe continuar?

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19.12.2025

Sepan perdonar si esta columna abandona algunas pretensiones sobre el lenguaje cinematográfico y se enfoca en aspectos apegados al resultado más que a las formas y fondo. Y es que la vieja máxima fordiana de que el “cine es una industria que de vez en cuando entrega obras de artes”, es una que podríamos poner en una pancarta aludiendo a que “Avatar“, ya en su tercera entrega, no es ni por asomo una obra de arte y es tan sólo el resultado de una expresión industrial sumamente depurada.

Pero, es muy probable que estemos equivocados en ello. Sobre todo si, por unos cuantos párrafos, adscribimos a esa corriente de pensamiento que reza que “el medio es el mensaje”.

Partamos de la base de que, literalmente, James Cameron cambió la forma en que vemos cine. Hoy la salas tienen proyección digital en vez de carretes de película por lo sucedido con la primera entrega, más allá de que esto arrinconó a los defensores del film, convirtiéndolos en un núcleo tan férreo como crepuscular.

Su avasallador éxito en la taquilla terminó validando a un autor y a un tipo de espectáculo audiovisual de una manera bastante innegable. Damien Chazelle haría una referencia directa a ello en la tan divisoria como valiosa “Babylon“. Y es que desde el punto de vista de la apreciación, la tríada formada por los aspectos temáticos, perspectiva y ejecución, son tan válidos en “Avatar” como en cualquier otra obra. Temas como el colonialismo y la ecología están evidentemente presentes. Y Cameron pone su punto de vista al respecto.

De la ejecución, elogios y neutralidad, porque más allá del hecho de que la misma no es sólo el aspecto visual de una película, poco o nada se puede decir en contra de ella, excepto quizás que la novedad es cada vez menor y por lo mismo, ahora impacta menos. Pero en un mundo fílmico de bordes difuminados, enfoques planos, o iluminación de streaming, que una película en la que prácticamente nada es real se puedan hasta sentir sus texturas, es algo que no está bien dar por sentado.

Sin embargo, la ejecución es ritmo, trama y varios otros elementos. Y es ahí donde........

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