Los 17 minutos de Kinsky en el Metropolitano
Opinión | Tuercebotas
Periodista y escritor
Los 17 minutos de Kinsky en el Metropolitano
La historia del portero del Tottenham constata la presión del fútbol y el miedo a fallar, sintiendo la mirada de miles de personas tras sus errores en el campo
Antonin Kinsky, del Tottenham Hotspur, antes de ser sustituido en la Champions / AFP7 vía Europa Press
Para los tuercebotas, en edad escolar, poco dotados en habilidad, las clases de gimnasia eran un tormento. El peor momento sucedía cuando había que hacer ejercicios individuales ante toda la clase: volteretas, ruedas, pinos, y demás pruebas de agilidad que estaban fuera del alcance de los torpes. El profesor pronunciaba el nombre por estricto orden alfabético, y el tuercebotas se dirigía hacia el tatami, el potro, la colchoneta o la espaldera con el ánimo de quien se encamina al patíbulo: cabizbajo, corazón a mil, con la gracia del palo de una escoba vestido con ropa deportiva, dolorosamente consciente de las miradas de sus ¿compañeros? de clase, de los codazos, de las risitas, de las burlas. Lo peor no era la prueba; ni la escasa pericia; ni el aire resignado ante tanta torpeza del profesor; ni siquiera la nota,........
