El mundo ya no espera a Estados Unidos
Más de 30 líderes coordinan desde París sobre Ormuz sin Washington. No es solo desgaste: es desplazamiento. No es solo que Donald Trump esté llevando, cada vez con mayor evidencia, a Estados Unidos hacia una zona de desgaste, contradicción y pérdida de control. Es algo más profundo, más estructural y más difícil de revertir: el mundo ya es mucho más que Estados Unidos, ya no lo está esperando y, más aún, ya no le teme.
Porque lo que ocurrió desde París no es un episodio aislado ni una reunión más dentro de la rutina diplomática internacional. Más de treinta líderes, de manera presencial y virtual, decidieron coordinarse para abordar uno de los puntos más sensibles del tablero global: el estrecho de Ormuz. El dato relevante no es únicamente el número, ni siquiera el tema. Es la ausencia. Estados Unidos no estuvo, no como omisión accidental, no como descuido logístico, sino como hecho político. Y cuando un grupo amplio de potencias, con intereses incluso contrapuestos, decide sentarse a coordinar un punto crítico sin la principal potencia global, lo que está ocurriendo no es una simple reunión. Es un reacomodo, es la señal de que el sistema internacional empieza a encontrar formas de operar sin necesidad de esperar conducción, validación o incluso participación........
