El vergonzoso silencio de Petro y los idiotas útiles
La fotografía es la prueba reina. Refrenda la veracidad de la denuncia y retrata la hipocresía de los supuestos ángeles mediadores.
Ninguno de los seis aparece feliz, nadie sonríe, solo el arzobispo chavista deja entrever una mueca de complacencia. El semblante del preso político, agarrado a la mano de su esposa, dibuja las secuelas de su año de tortuoso encierro.
A Rafael Tudares, un abogado sin actividad política alguna, lo raptaron de manera violenta un grupo de policías encapuchados, delante de sus dos hijos pequeños, cuando los dejaba en el colegio, a principios de 2025. Si lo excarcelaron el jueves fue solo porque la dictadura necesitaba acallar la voz de Mariana González, hastiada de tanto fariseísmo.
Su demoledor mensaje, difundido tres días antes de la entrega, surtió efecto. Señaló al arzobispado caraqueño, a embajadas y a supuestos organismos defensores de derechos humanos de haberla extorsionado. Si no obligaba a su padre “a renunciar a su lucha y a su causa”, le habían dicho en diferentes delegaciones diplomáticas, su esposo seguiría tras las rejas. Y ella jamás aceptó el chantaje.
Mujer discreta, decidida, comprometida, nunca utilizó su parentesco para obtener mayor atención ni privilegio alguno. Reclamaba la........
