De la ola y el Cielito lindo, al “¿y si sí?”: el nuevo legado mundialista mexicano
México ya le dio al mundo la ola, también le regaló un coro imposible de apagar cuando miles cantan “Cielito lindo” como si el futbol necesitara mariachi para terminar de sentirse nuestro.
Pero este Mundial está dejando otro legado que trascenderá generaciones, la de un país entero preguntándose, entre nervios, banderas y garganta rota, “¿y si sí?”.
No es solo una frase, es una ilusión colectiva que se escucha en el Metro, en las oficinas, en las escuelas, en las fondas, en el Zócalo, en los fan fest y en esas calles donde basta que ruede el balón para que México deje de caminar y empiece a latir.
El ambiente mundialista se desborda, la Ciudad de México instaló pantallas gigantes, preparó actividades culturales y convirtió zonas públicas en puntos de encuentro para ver a la Selección Mexicana, mientras el FIFA Fan Festival del Zócalo opera del 11 de junio al 19 de julio como el gran corazón social del torneo.
Según FIFA, el Fan Festival de la capital fue concebido como una celebración en el “epicentro social y cultural” de la ciudad, con música, gastronomía y aficionados de todo el mundo, pero la emoción es tal, que los aficionados llenan cada rincón desde el Zócalo hasta el Ángel de la Independencia.
En otros países sede hay estadios llenos, pantallas gigantes y activaciones, mientras que en México hay algo más difícil de fabricar: una apropiación popular del........
