¿Body Pump quedó atrás? El entrenamiento de fuerza toma su lugar, ve cómo aprovecharlo
Durante años, el Body Pump fue una de las clases consentidas de los gimnasios: música intensa, barra, discos, muchas repeticiones y esa sensación de salir con todo el cuerpo trabajado, pero el mundo fitness cambió.
Actualmente el objetivo no es solo “quemar calorías”, sino que también se busca ganar músculo, fortalecer huesos, mejorar postura y entrenar con más inteligencia.
La buena noticia para quienes aman esta rutina es que el Body Pump no murió, más bien, evolucionó dentro de una tendencia mucho más amplia: el auge del entrenamiento de fuerza.
De acuerdo con el reporte global de ClassPass 2025, el strength training o entrenamiento de fuerza se colocó entre los entrenamientos más reservados del mundo, solo por detrás de Pilates y yoga, con un crecimiento anual de 27%.
Eso confirma que las pesas, las barras y las rutinas de resistencia dejaron de ser territorio exclusivo de quienes buscan “ponerse enormes” y ahora forman parte del entrenamiento cotidiano.
¿Qué es el Body Pump?
El Body Pump es una clase grupal de fuerza y resistencia muscular creada por Les Mills, se trabaja con barra, discos y step, al ritmo de música coreografiada, usando cargas ligeras o moderadas con muchas repeticiones.
La idea no es levantar el máximo peso posible, sino activar los principales grupos musculares durante toda la clase.
En una sesión típica se realizan ejercicios como sentadillas, desplantes, peso muerto, remo, press de pecho, press de hombro, trabajo de brazos y abdomen; es decir, una rutina de cuerpo completo, pero con formato de clase dirigida.
Por eso se volvió tan popular, combina la energía de una clase grupal con los beneficios del........
