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The New York Times y la ética de nombrar

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29.06.2026

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El periodismo democrático tiene una misión irrenunciable: investigar al poder. Pero entraña una responsabilidad proporcional: cuanto mayor sea el daño que una publicación pueda causar a los derechos de la personalidad (honor y propia imagen esencialmente), mayor debe ser el deber de verificación antes de hacer público un nombre con apellido. La verdadera discusión no es si un medio puede investigar a un servidor público, sino qué compromiso ético se le exige al asociarlo con los delitos más graves antes de una imputación formal. El 27 de junio, The New York Times informó que autoridades estadounidenses investigan a los gobernadores Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas. Ambos rechazaron los señalamientos; Durazo, además, exigió una rectificación. Más allá de filias políticas, plantea una cuestión que trasciende a sus protagonistas: ¿qué responsabilidad acompaña el poder de nombrar cuando una investigación apenas comienza? Conviene abordarla en tres planos que suelen confundirse: la deontología periodística, la presunción de inocencia como regla de trato y la responsabilidad jurídica. Veamos. 

Primero. El reportaje no afirma que los gobernadores hayan cometido delito alguno: informa que forman parte de una investigación en curso y precisa que no existen cargos formales. Recoge sus negativas y consigna que la DEA y el gobierno mexicano declinaron comentar. Esa cautela narrativa no es un detalle menor: responde a las reglas básicas del oficio y a la presunción de inocencia en su dimensión estrictamente procesal. La información tampoco descansa, al menos formalmente, en una fuente aislada. Proviene de diversas personas que participaron en las conversaciones e identifica, con nombre, a Derek Maltz, exadministrador interino de la DEA. Su política de fuentes confidenciales exige que el anonimato sea excepcional y que la identidad la conozcan los responsables; nada indica que se desatendiera. El periódico actuó conforme a sus estándares. Hay más. El centro del........

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