Vivir de la sociedad de los poetas muertos,
La profecía de que Sánchez renegaría de los suyos se cumple: así se refiere a su hermano condenado y a su mujer imputada
Como me gustaría que mis escritos pasasen de moda; quedaran anticuados. Como me gustaría…
Hoy estaba releyendo lo que publique, tal día como hoy, hace años, y veo con tristeza cómo lo entonces escrito, comienza a teñirse con la añeja pátina de la intemporalidad, perdiendo lo que en su momento esperé que fuera algo pasajero; algo puntual. Santa inocencia, la mía.
Decía así, hablando del honor:
Que, de un tiempo a esta parte, el honor se haya convertido en algo digno de admiración social, dice muy poco a favor de esta sociedad en la que vivimos.
Porque cuando valores como la decencia, la honradez, la honestidad, el respeto a la palabra dada, la lealtad con el amigo caído, o el honor, son considerados como acontecimientos extraordinarios, motivo de admiración y alabanza por parte de la gente de a pie, quiere decir que algo no funciona.
Porque cuando en una sociedad, el honor se convierte en lo extraordinario, cuando no, en objeto de burla y sarcasmo, quiere decir que el deshonor y la patanería es lo estándar.
Ahora, y para quitarme el mal sabor de boca que me deja la visión de esta sociedad enferma en que vivo, quiero terminar con las reconfortantes palabras de Walt Whitman, VIVIR DE LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS:
El progre Federico Quevedo deja ojiplático a Javier Ruiz al confrontar con Sarah Santaolalla........
