Sin despreciar al hermano
“Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”. La frase pronunciada por León XIV durante su visita a nuestro país tiene hoy mucho más fondo por el momento de deshumanización en que vivimos. No se puede hablar de fraternidad mientras se señala al diferente. No se puede reivindicar la fe cristiana mientras se alimentan discursos de rechazo, exclusión o enfrentamiento. Y no se puede invocar el Evangelio para justificar que unas personas valgan más que otras: hay un calado ideológico y político detrás. En un momento en que algunos sectores defienden una vivencia de la fe más clasista y........
