menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El legado de Cruyff

10 0
28.03.2026

Yo también crecí con Johan y soy cruyffista de por vida. Fui niño en aquellos difusos años setenta y al llegar los ochenta, ser del Barça siguió siendo algo duro, con el secuestro de Quini, las lesiones de Schuster y Maradona o desgracias como la final perdida contra el Steaua.

Mis primeros recuerdos en el Camp Nou son del Johan jugador. El cambio de ritmo, la frenada en seco y sobre todo, aquella mano alzada que organizaba al equipo haciendo mejor a cada uno de ellos. Cuando el balón le llegaba todo podía pasar. Ganamos poco, pero la impronta quedó para siempre porque el Barça entendió que el fútbol podía ser algo elegantemente bello y divertido. Desde entonces, no sólo se creó un modelo de juego sino un jugador made in Barça. No me refiero sólo a la cantera sino a esos cracks extranjeros que también llevaban la esencia del cruyffismo. De Laudrup a Messi, pasando por Ronaldinho, Figo, Neymar o De Jong.

Como decía Santiago Segurola, el cruyffismo es una condición. Soy consciente de que casi toda una generación, la de mi padre, odió a Cruyff, considerándole un liante o un aprovechado. Sin embargo, somos tantos a los que Johan nos enseñó a disfrutar... Toda mi generación enterró sus fantasmas gracias a las ligas del Dream Team y a la final de Wembley. Hoy nuestro juego ofensivo y la pervivencia de una cantera talentosa, así como un puñado de buenos entrenadores, son parte del legado de Cruyff. En lo personal, recuerdo que cuando murió Johan, entrando en la capilla instalada en el Camp Nou, mi hija me vio llorar por primera vez en su vida. No le olvidamos...


© Mundo Deportivo