Hybris, complot y poder
La conducta política constituye una dimensión central de la vida social porque se desarrolla allí donde el poder se ejerce, se disputa o se desafía. Siguiendo a Martín-Baró, el comportamiento político es todo aquel que se produce dentro del Estado y cuyos protagonistas son las instancias estatales o sus representantes.
En este marco, la política no puede comprenderse al margen del poder, ya que toda relación interpersonal o intergrupal incorpora algún grado de asimetría que la vuelve inevitablemente política. Esta premisa resulta clave para interpretar los conflictos que emergen cuando el ejercicio del poder pierde mesura.
En la Bolivia actual, esta problemática se expresa con claridad en la relación entre el presidente, Rodrigo Paz Pereira, y su vicepresidente, Edmand Lara. Desde el día posterior a la investidura presidencial, el 8 de noviembre del año pasado, la relación entre ambos ha estado marcada por la confrontación pública.
Declaraciones difundidas por la prensa nacional muestran a un vicepresidente que no se asume como parte orgánica del Ejecutivo, sino como su principal fiscal y antagonista. Al proclamarse “garantía” frente a un eventual incumplimiento presidencial y atribuirse un poder superior al del propio primer........
