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Las claves y lecciones de la guerra de Irán

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28.05.2026

Las claves y lecciones de la guerra de Irán

Los conflictos de Vietnam, Irak y Afganistán mostraron que un poder militar superior no es suficiente para conseguir la victoria.

El actual conflicto, que libran Estados Unidos e Israel contra Irán, es un nuevo error estratégico de Occidente que muestra los límites de sus capacidades ante la resiliencia iraní, basada principalmente en el victimismo martirial de la religión chiita. En consecuencia, es necesario establecer estrategias realistas y adecuar los medios a los nuevos campos de batalla.

Las operaciones terrestres en Asia no han sido buenas experiencias para Estados Unidos. Los conflictos de Vietnam, Irak y Afganistán muestran que un poder militar superior no es suficiente para conseguir la victoria; puede destruir infraestructuras y crear sufrimiento, pero no imponer la voluntad a un adversario con capacidad de resistencia. El caso de Vietnam es paradigmático: los líderes estadounidenses —encabezados por Kennedy y McNamara— eran los mejores y los más brillantes, pero fueron arrastrados por la fe en la propia invulnerabilidad sin sopesar si el éxito era realmente alcanzable a un precio razonable.

David Halberstam dijo que "carecieron de sentido histórico y desconocieron los obstáculos que se interponían en el camino hacia la victoria". Reconocían que, en un intento de evitar lesionar la credibilidad estadounidense, estaban entrando en una espiral desafiante que impedía ganar la guerra, pero se cegaron sin tener en cuenta que el país se involucraba en un conflicto de dudoso valor estratégico frente a un enemigo con inquebrantable voluntad de vencer; el propio Robert McNamara se reprochó haber ignorado el patriotismo de Ho Chi Minh.

El "error Vietnam" se ha repetido en la guerra de Irán. Estados Unidos e Israel planearon una victoria rápida y decisiva —basada principalmente en el poder aéreo— convencidos de que el adversario no podía soportar una confrontación prolongada. Sin embargo, los ataques no han degradado las capacidades enemigas: Irán no ha hecho concesiones significativas sobre su programa nuclear, ha mantenido gran parte de sus misiles balísticos, sus fuerzas armadas no han sido neutralizadas y no ha cambiado su régimen político.

Se ha demostrado, una vez más, que los estados más débiles no necesitan necesariamente derrotar a potencias más fuertes militarmente para tener éxito, simplemente evitando el colapso —mientras imponen suficientes costes económicos, políticos y estratégicos— logran los objetivos. La........

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