Un bacilo de Koch
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Conocemos las líneas de La vida es sueño en la que el protagonista dice que “el delito mayor del hombre es haber nacido”. Esta idea, muy bellamente puesta por Calderón de la Barca, fue muchas veces pronunciada por los antiguos de distintas maneras y con diferentes giros, matices e intenciones.
¿Ser o no ser? ¿Nacer o no nacer? ¿Morir o no morir?
Cicerón cuenta que cuando Midas liberó a Sileno, éste “le hizo el siguiente regalo por su liberación: le enseñó al rey que lo mejor con mucho para el ser humano es no haber nacido y, en segundo lugar, morir lo antes posible”. Y claro que para ese rey nada mejor que morirse pronto, pues convirtiendo en oro todo lo que tocaba, incluso la pata de pollo que pretendía comer, habría de morir de hambre, la cual don Quijote tilda de “muerte la más cruel de las muertes”.
En El banquete de los eruditos, pese a tratarse de un libro para bon vivants de hace dos mil años, se citan estos versos de un olvidado escritor Ermipo o Hermipo:
Así que, lo que dicen muchos de los sabios:
no haber nacido es siempre lo mejor,
o, cuando se ha nacido, alcanzar el fin lo antes posible.
Un poco diferentemente, y con palabras que anticipan a Séneca, Andrómaca dice en Las troyanas, de Eurípides: “Afirmo que no haber nacido es igual a morir y que es mejor morir de una vez que vivir........
