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El Salón de Gascón: India: civilización, castas y nacionalismo hindú, con Eva Borreguero

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06.05.2026

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En este episodio de El Salón de Gascon contamos con Eva Borreguero, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, para entender la India hoy a través de su civilización y su historia. La charla aborda la geopolítica india, el sistema de castas, el hinduismo y el nacionalismo hindú, así como sus diferencias con el nacionalismo secular del Partido del Congreso. Para entender la situación actual, realizamos un recorrido por la historia del país, guiados por los libros de nuestra entrevistada.

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Aquí hay una transcripción editada de la conversación.

DANIEL GASCÓN: Hola, muy buenas. Bienvenidos a #ElSalónDeGascón en Letras Libres España. Estoy muy contento de estar hoy con Eva Borreguero, que es profesora de la Universidad Complutense de Madrid, experta en Asia, en la India sobre todo, pero también en el Islam político, y colaboradora en El País y en otros lugares. Muchas gracias por estar con nosotros.

EVA BORREGUERO: Muchas gracias, Daniel, por invitarme a tu salón. Es un placer reunirme contigo aquí.

DANIEL GASCÓN: Vamos a hablar de muchos temas, pero sobre todo acerca de India. Yo recuerdo que hace años el ensayista David Rieff nos decía: “Creo que tenéis que prestar atención a India porque es muy interesante, por el tamaño del país, por la importancia, por el laboratorio de políticas de identidad, por la cuestión del nacionalismo y muchas otras cosas”. Eso es de lo que pensaba que podíamos hablar contigo. Tú has escrito mucho sobre India; acabas de terminar un libro, pero aquí tenemos otros dos libros tuyos sobre India. Te quería preguntar un poco cómo es tu acercamiento inicial a este país, a esta civilización.

EVA BORREGUERO: Mi acercamiento se produce por un interés que despierta en mí cuando tenía 18 años. Sin saber muy bien por qué, empezó a atraerme la cultura de la India. Estaba muy influida por una serie de lecturas muy de la época: desde novelas como Siddhartha, de Hermann Hesse, El filo de la navaja, de Somerset Maugham, Pasaje a la India, de Forster, Esta noche la libertad… y series de televisión de la época como La joya de la corona o Pabellones lejanos…

DANIEL GASCÓN: La joya de la corona está basada también en una novela, de Paul Scott.

EVA BORREGUERO: Efectivamente, sí. Prendió en mí la llama del interés por la India. Recuerdo que cuando estaba estudiando tenía unos ahorrillos, tenía otra pasión que era la astronomía, y pensaba: ¿me compro un telescopio o me voy de viaje a la India? Me tiraba más el viaje, pero pensaba: si me hago un viaje a la India me voy a gastar los ahorros y luego voy a querer volver, ¿qué hago? Entonces surgió una idea: acompañar viajes, hacer de guía acompañante para grupos de españoles a la India, lo que servía a ese propósito de viajar mucho por el país y encima era compatible con los estudios en la universidad. Empecé a viajar muy joven por la India. Recuerdo que mi primer viaje, en agosto del 88, al subcontinente, que incluyó Pakistán, me pilló allí el atentado contra Zia ul-Haq: le pusieron una bomba debajo de una cesta de mangos, volaba desde Peshawar, estaba el embajador americano, y saltó por los aires. Fue un gran atentado que me pilló en ese primer viaje. Fue un trabajo que acompañó esa etapa formativa y me permitió viajar por zonas muy apartadas a las que ahora no se puede acceder, como el valle de Swat, en el caso de Pakistán. Además fue un periodo muy convulso en la India, con muchos atentados en Bombay y mucha inestabilidad. Fui una observadora de la zona, y luego hice una tesis doctoral sobre el nacionalismo hindú, un fenómeno que estaba en formación y en auge, pero todavía no consolidado como ocurrirá con el liderazgo de Modi.

DANIEL GASCÓN: Una tesis que haces en la segunda mitad de los años 90, más o menos.

EVA BORREGUERO: Efectivamente. Hay un movimiento que es el de la mezquita de Ayodhya, Ram Janmabhoomi, que por cierto a mí me pilla también en la India, esta vez por mi cuenta, estaba de vacaciones. Tuvo lugar la demolición de la mezquita de Ayodhya. Fue un fenómeno en el que el nacionalismo hindú empieza a movilizar a la población y hace una serie de peregrinaciones demandando que debajo de ciertas mezquitas están templos hindúes antiguos y que hay que reconstruir los templos sobre ellas. El primero fue el de Ayodhya. Hubo una gran marcha y los propios manifestantes demolieron la mezquita. Terminé la tesis y empecé a investigar otro fenómeno que va en paralelo, que es el de las identidades político-religiosas del Islam, con una investigación sobre el Tablighi, y es cuando me voy a Estados Unidos y de ahí a Pakistán a hacer un trabajo de campo.

DANIEL GASCÓN: Cuéntanos qué es el Tablighi, también, para quien no lo sepa.

EVA BORREGUERO: El Tablighi es un movimiento de proselitismo que busca reforzar la identidad musulmana original. Surge en los años 20 en el contexto de la India, en el que también se va fomentando y formando el nacionalismo hindú, con un dilema que tiene que ver con la propia complejidad y diversidad de la India: las identidades se diluyen debido a esa enorme diversidad. Por un lado, el nacionalismo hindú intenta fortalecer la identidad hindú, y lo mismo hace el Tablighi con la identidad musulmana. La percepción del Tablighi es que los musulmanes se están mezclando con los hindúes, se están diluyendo en su identidad, que se alejan del Islam y que casi caen en la herejía, y que hay que recuperar a esos musulmanes y llevar su práctica hacia un islam salafí, en el sentido de que se acerca al islam de los orígenes, el del profeta y sus acompañantes. Lo que busca es transformar las prácticas de los musulmanes, desde la vestimenta hasta cómo se relacionan, cómo comen, llevándola a las formas de vida del siglo VII en Arabia. Es el mayor movimiento de proselitismo del mundo musulmán y el menos conocido, porque tiene un carácter casi secreto: es pura praxis y ellos se cierran a explicarse, porque dicen «lo importante es la praxis, es la predicación, no la explicación». Tienen unas redes que van por las casas de los barrios, llaman a las puertas y predican esta vuelta a las fuentes del islam. Van a las mezquitas, dan sermones, captan voluntarios y seguidores, y hacen peregrinaciones a nivel local, estatal y por todo el mundo. Es un movimiento transnacional: surge en la India, pero viajan por Asia, por África, por Europa, por Estados Unidos. La idea es recuperar una práctica más pura, más orientada hacia el Islam de los orígenes.

DANIEL GASCÓN: O sea, son dos movimientos un poco paralelos: uno transnacional y otro nacionalista.

EVA BORREGUERO: Efectivamente, van en paralelo porque el dilema es el mismo y se plantea en un marco de competencia identitaria y política del subcontinente indio que, debido a esta gran diversidad de identidades, dificulta mucho generar una identidad común. Están compitiendo porque esto se vincula claramente a un plano político: la identidad religiosa se traslada a la identidad política. Son movimientos de competencia identitaria religiosa. En el caso del Tablighi, claramente es práctica religiosa. En el caso del nacionalismo hindú es identidad religiosa. El nacionalismo hindú no entra en la definición de lo que es la práctica religiosa, porque el hinduismo es lo opuesto al Islam. El Islam es una religión monoteísta mucho más estructurada. El hinduismo como concepto surge en el siglo XIX. Lo que hay son muchísimas creencias con algunos aspectos comunes –los Vedas, la autoridad de los Vedas, conceptos como karma, samsara–, pero luego hay millones de dioses, escuelas y ramas. Lo que intenta el nacionalismo hindú es aglutinar todo eso en una identidad religiosa sin entrar a definir lo que es el hinduismo –porque eso se escapa a cualquier definición– y crear una especie de monoteísmo no religioso, sino identitario, alrededor de la religión hindú: no en la práctica religiosa, sino definiendo el hinduismo en términos de las religiones nativas de la India. Las religiones indias son las nativas, el hinduismo; luego están las extranjeras, las foráneas.

DANIEL GASCÓN: Dando un salto que es muy bestia y seguramente muy inexacto, cuando ahora muchos jóvenes dicen que se sienten de cultura católica aunque no presten mucha atención a los preceptos de la Iglesia en sus recomendaciones sobre la vida sexual o lo que sea… ¿es un poco esa idea?

EVA BORREGUERO: Sí, totalmente. Es un fenómeno de identidad cultural sobre la base de la religión, pero es un fenómeno político-identitario religioso. En el caso del Tablighi sí que se adentra claramente en lo que es la definición de la praxis correcta de la religión, pero el Islam ya es una religión monoteísta, aunque tiene mucha diversidad también, pero el hinduismo presenta un dilema mucho mayor en ese sentido. Y esto sería una solución o una apuesta que se hace desde estos partidos y grupos.

DANIEL GASCÓN: También en tu libro de nacionalismo hindú dices que hay que diferenciarlo del nacionalismo indio.

EVA BORREGUERO: Sí. El nacionalismo indio, el del Congreso, es un nacionalismo de base territorial, secular. El debate que surge es: ¿quiénes son los indios? En el periodo de la colonización, cuando aparece el concepto de representación pública, aparece también el fenómeno del censo. Los ingleses realizan un censo religioso que no se había hecho antes, y entonces los musulmanes adquieren conciencia numérica de su condición de minoría, y los hindúes adquieren conciencia numérica de su dispersión. ¿Por qué? Porque ninguno de los encuestados se definía como hindú. Decían: «Yo soy seguidor de tal gurú, de este dios, de esta casta». Nadie se definiría como hindú, y los musulmanes sí se definían como musulmanes. Entonces los hindúes dicen: «Aquí tenemos a una minoría muy bien definida y........

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