El Salón de Gascón: El indoeouropeo, la primera globalización
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El español, el inglés, el hindi, el persa, el griego y otros mucho idiomas descienden de una única lengua que se habló hace 5.000 años y nunca fue escrita: el indoeuropeo. Laura Spinney, autora de Lengua madre, nos cuenta cómo el avance en la investigación genética ha resuelto (de momento) el origen de la lengua, cómo se expandió por prestigio social más que por imposición violenta, y cómo los mitos viajan con las lenguas.
Esto es una transcripción editada.
DANIEL GASCÓN: Hola, bienvenidos a Letras Libres España. Es un placer hablar hoy con Laura Spinney, que ha escrito este maravilloso libro llamado Proto (en castlellano, Lengua madre, de Crítica). Muchas gracias por hablar con nosotros.
LAURA SPINNEY: Muchas gracias por la invitación.
DANIEL GASCÓN: Eres escritora científica y periodista. Creo que uno de sus libros anteriores fue sobre la llamada gripe española.
LAURA SPINNEY: La llamada gripe española, sí.
DANIEL GASCÓN: Eso es lo que hay que decir en España.
LAURA SPINNEY: La gripe no española.
DANIEL GASCÓN: La gripe no-española, sí. Y este es un tema muy diferente. ¿Qué .e llevó a elegirlo?
LAURA SPINNEY: Bueno, es interesante. En realidad no había visto ninguna conexión entre los dos temas hasta que una prima mía, presentándome a alguien, dijo: “Esta es Laura, mi prima; escribe sobre cosas que se vuelven virales.” Y pensé: vaya, eso sí que conecta los dos libros, porque en un caso estoy hablando de un virus que se vuelve viral, y en el caso de Proto estoy hablando de una lengua que se vuelve viral.
Supongo que siempre me había interesado el lenguaje, pero más desde el punto de vista de la neurociencia y la psicología: cómo se organiza el lenguaje en el cerebro y ese tipo de cosas. Y entonces resultó que estuve en el Santa Fe Institute, en Nuevo México, en el verano de 2022, como periodista becada, y me puse a charlar con unos lingüistas que también participaban en el mismo programa. Y fui comprendiendo que toda la historia sobre los orígenes de la familia de lenguas indoeuropeas, la mayor familia lingüística del mundo, había recibido un nuevo impulso recientemente gracias a la revolución del ADN antiguo. Podrías preguntarte qué tiene que ver el ADN con el lenguaje, y la respuesta es que estamos hablando de lenguas que se hablaron en la parte más temprana de la historia, antes del inicio de los registros escritos. Para explorar esa prehistoria lingüística necesitamos otras herramientas, y una de ellas es la arqueología, y la segunda, muy poderosa, es la genética, porque la genética nos permite seguir a los pueblos a través del tiempo y el espacio antes de que comenzaran los registros históricos. Y los pueblos, en términos generales, se llevan sus lenguas consigo, al menos durante un tiempo. Así que es un hilo de información realmente valioso.
DANIEL GASCÓN: Sí, siempre son como tres ramas: lingüística, arqueología, y la nueva, que es la genética.
LAURA SPINNEY: Exactamente.
DANIEL GASCÓN: Y es interesante porque a veces la hipótesis lingüística y la hipótesis arqueológica son contradictorias.
LAURA SPINNEY: Sí. Puedes verlo así: hasta aproximadamente el cambio de siglo, principios del siglo XXI, había dos teorías igualmente respaldadas, dos teorías rivales, sobre dónde se originaron las lenguas indoeuropeas. Una las situaba en la Estepa, hace unos 5.000 años, y la otra las situaba en Anatolia, en la actual Turquía, varios miles de años antes. La idea de la teoría de Anatolia era que cuando los primeros agricultores se expandieron desde lo que hoy es Turquía, llevaron consigo las lenguas indoeuropeas. Se basaba principalmente en la arqueología, en el avance de estos agricultores al extenderse ese conjunto de nuevas tecnologías que llamamos agricultura. Y la teoría de la Estepa las situaba al otro lado del mar Negro, en el lado norte, en las estepas de Europa oriental. La idea era que los nómadas que vivían en esas estepas con sus rebaños, varios miles de años después de los agricultores, alrededor del 3000 a. C., también estaban muy bien adaptados a su entorno, eran muy exitosos en el sentido de que pronto fueron más numerosos, con una población mayor, y también se expandieron con sus rebaños llevando sus lenguas consigo. Se movieron hacia el oeste, hacia Europa, y hacia el este, hacia China y el subcontinente.
Así que esas dos teorías estaban prácticamente empatadas. Los lingüistas preferían la teoría de la Estepa, porque sus reconstrucciones de formas antiguas de las lenguas indoeuropeas, previas a los registros históricos más antiguos que tenemos, los llevaban a creer que 5.000 años era aproximadamente la edad correcta para el último ancestro común de las lenguas que hablamos hoy. Pero los arqueólogos preferían la teoría de Anatolia, porque era muy convincente: se podía ver esta gran masa de personas saliendo de Anatolia, no había duda de que había ocurrido, y no era descabellado creer que las ideas y las lenguas habían viajado juntas. Así que los lingüistas apoyaban en general la teoría de la Estepa, y los arqueólogos la teoría de Anatolia. Y ahí estábamos hasta hace unos veinte a ños, cuando el ADN antiguo entró en juego.
DANIEL GASCÓN: Y entonces la hipótesis de la estepa se impuso.
LAURA SPINNEY: Sí, porque en pocas palabras lo que mostró el ADN fue que había habido una gran renovación del acervo genético de Europa hace unos 5.000 años. Eso era una indicación muy poderosa de que hubo personas que cambiaron el paisaje de Europa en el sentido humano, social, cultural, y probablemente lingüístico. Los lingüistas se alegraron, porque nunca habían querido situar el origen de estas lenguas tan atrás, hace 8.000 años, y ahora tenían evidencia de que personas se desplazaban en grandes números en esa época, lo cual apoyaba su idea de que quizás las lenguas de Europa y otras partes de Eurasia cambiaron al mismo tiempo.
DANIEL GASCÓN: Y cuando elige el título Proto, es porque el indoeuropeo podría decirse que es la familia lingüística más exitosa.
LAURA SPINNEY: Se puede decir eso, porque la habla casi la mitad de la humanidad hoy como primera lengua. En ese sentido es exitosa. Pero hay que ser algo matizados, porque en la vida de esta familia muchas lenguas han muerto, no todas han tenido éxito.
DANIEL GASCÓN: Y el protoindoeuropeo es la lengua hipotética. Proto, como sabes del latín, significa “primero”, y como no sabemos cómo llamaban esas personas a la primera........
